lunes, 16 de agosto de 2010

Los niños no juegan

.


Los niños no juegan, ellos se toman las cosas realmente en serio
Nosotros jugamos, “hacemos como”, los niños “hacen de”, se hacen a sí mismos.
Los niños no actúan sólo para sentirse bien, actúan para aprender a ser, para descubrir, para explorar, movilizan todas las emociones en su actuación. ¿Quieres llamarlo juego? Adelante, pero ellos, los niños, no juegan.

Los adultos sí juegan, no se toman nada realmente en serio, envidian y desprecian el juego de los niños, lo que ellos califican de juego. ¿es que acaso es soportable que nuestro niñito mate, sacrifique pájaros, insectos, explore placeres sin arreglo a ninguna de las normas del deseo?

Cuando aprendemos a jugar, a subordinar la diversión al juego, aparece por primera vez el aburrimiento, esa angustia de falta de diversión, es decir esa sensación de estar unificados en lo que somos cuando lo que somos es una angustia. Y allí viene el juego por primera vez, el juego que es esencialmente adulto, el que evita y huye de la angustia, es decir el juego puramente negativo, la farsa, lo contrario de devenir algo.

Los niños no juegan, no nos ilusionemos, no los aplastemos, ellos hacen las cosas en serio, no les enseñemos a jugar, no les enseñemos a no ser, a jugar a no ser, porque realmente seguimos siendo sólo que donde somos es el lugar de una angustia muy grande, la del aburrimiento, la de no tomarnos las cosas en serio.


.

jueves, 12 de agosto de 2010

2C-I, 2C-E





2c-i – 2c-e
15 mg
Playa de la Costa Brava
Julio 2010


Compramos el 2ci en un proovedor de internet. (canada rc) El análisis posterior realizado por energycontrol revelo que la sustancia era en realidad una mezcla de 2c-i con “una proporcion relevante de 2c-e” en términos de los colaboradores de energy (puedo inferir aproximadamente 70% 30%)
Al día de la redacción de esta experiencia estoy esperando aun una explicación por parte de la compañia. Hasta el momento (transcurridas 3 semanas) solo dijeron que ellos no eran los responsables de esa mezcla y que iba a investigar lo sucedido. Es posible que ellos o los proovedores añadieran el 2c-e para sacar al mercado una sustancia que no tiene tanto interes como el 2c-i.
Conjeturas aparte, y en el mejor de los casos, el proceder de la compañia es lamentable al no tomarse el mínimo trabajo de chequear la composición de las sustancias que venden.
Debo adelantar, no obstante, que el colocon estuvo muy bueno (les salio una buena mezcla :); por otra parte las dos sustancias tienen una potencia similar (5-25 mg) y el peligro no esta tanto en esta mezcla en particular sino en la irresponsabilidad de la compania que podria derivar en un suceso realmente peligroso como lo sucedido con "Haputrc" que termino con la muerte de 2 personas y la hospitalizacion de otras en España, Estados Unidos y Dinamarca.
Es imprescindible hacer algun test de identidad y pruebas progresivas hasta lograr la dosis activa. (como el gran Sasha Shulgin, creador de estas dos sustancias y de muuuchas otras)

Experiencia

Al momento de tomar el compuesto solo contábamos con los datos de la TLC (Cromatograf¡a en capa fina), análisis que no revelo la presencia de 2c-e y que solo nos señalo un aceptable grado de pureza.

El entorno fue una tranquila y hermosa playa de la Costa brava por la noche. Eramos un grupo de 7 amigos.
Yo había ingerido una dosis de 7mg el día anterior para estar seguro de la dosificación adecuada y reducir la ansiedad grupal de tomar un compuesto nuevo para todos nosotros.
Ese test me señalo claramente los tiempos de activación de a sustancia, con una duración y desarrollo similar. No obstante, 7mg no alcanzaron a superar el umbral de psicoactividad.
No tuve un efecto de tolerancia evidente ni mayores efectos secundarios que los otros participantes.

Tomamos el 2c-i a las 22hs. La sustancia estaba diluida en agua en una proporción de 2ml x 1 mg. Dos hombres tomaron dosis de 15mg, los otros dos (yo incluido) 14 mg. Las chicas tomaron 12mg, excepto una de ellas que tenia cierto temor a una experiencia psicodelica y comenzó con 7mg.
A las 4 hs cinco participantes hicieron una redosificacion de 5mg y 8mg.
Los efectos se extendieron hasta la 7 horas de la ingestión y se diluyeron completamente a las 10 horas.

La experiencia fue mayormente psicodélica pero mas cercana el 2c-b que al lsd, menos psicodelica que el 2c-b incluso.
Me pareció una sustancia muy diversa en sus planos de actividad, (claro, era una mezcla, pero en ese momento no lo sabíamos) los efectos se desarrollaron mayormente en el plano mental y físico, particularmente mucho efecto visual calidoscopico geométrico (2c-b,lsd) en las primeras 3hs.
La primeras dos horas la digestión nos cayo muy pesada a todos.

Reporte

Han transcurrido 3hs de la toma, paso de unos efectos visuales a una manera penetrante de reflexionar. No siento ese vértigo que me da la pilocibina, esa apertura sin limites que arrastra toda referencia, mi pensamiento no se aparta demasiado de reflexiones habituales pero digamos que las lleva hasta extremos que la pereza mental normal no permite explorar.
Puntualmente siento una gran capacidad de explorar mis sentidos, de recorrerlos casi espacialmente. Estamos al borde del mar, por momentos hundo los pies en la arena y el agua, donde la arena se hace blanda, clavo mis pies y los muevo y siento la sensación de la arena repercutiendo en todas mis células. Me enraízo como un árbol y siento el viento, el viento me mueve como un árbol, maravilloso.
Luego paso a la vista, observo con un amigo la luna reflejada en al mar, el camino plateado de luz sobre el mar que une la luna y nuestros ojos. Dejamos ir nuestra vista hacia la luna.
En otro momento cerramos los ojos y escuchamos el sonido de la solas, el murmullo infinitamente complejo de cada grano de arena frotando con los otros. EL silencio no existe, debemos componer el silencio para creer que es real.
Siento el frío, un amigo dice “por primera vez en mi vida siento el frió”, expresa muy bien lo que yo también siento
En el terreno emocional no percibo nada particular, diría que es un plano que no se activa mas que colateralmente.

Conclusiones

Me gustaría probar 2c-i y 2c-e por separado para sacar algunas conclusiones mas fiables. Por el momento puedo concluir que esta mezcla es muy interesante y volveremos a ingerirla.
La duración corresponde a los tiempos del 2c-i, supongo que la mayor parte de los efectos corresponden también a esa sustancia ya que era el principio activo en mayor proporción.
Por la potencia percibida no tomaría mas de 20mg de ninguna manera, quizás la próxima vez me aventure con 17mg.

Gracias Sasha!



.

jueves, 3 de junio de 2010

Psiconáutica: Respiración Holorénica II

-




Esta fue la segunda ocasión en que realicé la respiración holorénica. En la primera oportunidad no había experimentado grandes efectos psíquicos y efectos físicos moderados, probablemente porque no realicé de manera correcta los ritmos respiratorios necesarios.
Estos ritmos consisten en una respiración rápida de 120 a 160 respiraciones por minuto; manteniendo este ritmo, en la medida posible, entre 5 y 15 minutos y descansando el mínimo tiempo necesario para recuperar el control de la respiración. (aprox de 1 a 5 min)
Entre la segunda y la quinta serie se atraviesa el límite de implosión catártica debido a la hiperoxigenación dando lugar luego a un periodo de 1a 2 hs de relajación, apertura emocional y comprensión que es el momento y efecto particularmente buscado en esta técnica.
Es necesario contar con un estimulo sonoro pausado con el ritmo buscado (de 120 a 160 pasos por minuto) para poder guiarnos en el ritmo deseado, de lo contrario es muy difícil mantener el control de la respiración en una velocidad nada habitual. También es muy útil el acompañamiento de un guía que nos estimule en el mantenimiento del ritmo y que manipule nuesto cuerpo para loograr la implosión catártica.
En la primera ocasión no contaba con ninguna de esas condiciones y no pude mantener el ritmo adecuado para alcanzar al experiencia.



Experiencia

El estimulo sonoro externo utilizado fue un metrónomo digital.
Estuve acompañado por mi pareja.
Lugar: mi cama

Como decía anteriormente, en esta ocasión contaba con un estimulo rítmico que coloque en 150 pasos por minuto. Me acosté y mi acompañante se arrodillá a mi cabeza, diciéndome cuantos minutos llevaba en cada lapso y estimulándome a superar cada marca anterior.

La primera ráfaga de respiración duró tres minutos: fue muy difícil mantener el ritmo que me pareció demasiado veloz. No pude seguir la misma velocidad del metrónomo pero lo importante es hacer máximo posible. De a ratos estaba en el mismo tiempo.

La segunda ráfaga duro cinco minutos: fue bastante más fácil seguir la velocidad de respiración, no obstante la perdía cada un minuto volviéndola a recuperar luego.

La tercera ráfaga fue de 7 minutos: cada vez es más fácil respirar rápido. Aprendo a relajar los músculos no necesarios para respirar.
La cuarta ráfaga fue de 9 minutos, la quinta de 13, la sexta de 15.

Retrospectivamente me doy cuenta que en la quinta llegué al pico y la sexta ráfaga no agregó nada a mi estado.

En la última ráfaga le pedi a mi acompañante que masajeara mi cuello, donde se había manifestado un bloqueo emocional (espasmos musculares, contracturas). ESta manipulación fué fudamental para lograr la apertura emocional del período siguiente.


---
Dejo de respirar rápido. Mi cuerpo está cargado de energía, súper oxigenado pero al mismo tiempo no gasto esa energía en movimiento muscular. Intento relajarme cada vez más.
Cada célula de mis tejidos esta encendida y la sensación de mí mismo esta un poco fuera de mi cuerpo, frente a mis ojos. Mi piel hormiguea de sangre y oxígeno.
Entro en la etapa de compensación de anhídrido carbónico.
No noto ningún efecto psíquico marcado y le pido a mi acompañante que me deje solo y me cubra el cuerpo con una manta. Tapa mi cuerpo y cubre mi cara.
Allí comenzó la experiencia psíquica. De repente pensé en mi abuela ya muerta, recordé nuestra despedida en su casa, sentada en su mesa cuando yo vine a Europa y ella quedo en Argentina. Era ya vieja y sabía que no nos volveríamos a ver. Recordé el abrazo que le dí, recordé que mi tía contó que mi abuela dijo de ese abrazo que nunca nadie la había abrazado así y comencé a llorar. A llorar su despedida.
En ese momento todo se aflojó, se liberó y comencé a repasar momentos con ella; momentos de su vida y de mi niñez, de su casa y las tardes que con ella y con mi tía pasaba. Luego de llorar por un rato estaba sumamente relajado, mi respiración era mínima, casi imperceptible.
Comencé a recordar mi niñez y la casa de mi abuela y ese fue el momento más psicoactivo de la experiencia. Mi capacidad de recordar era inmensa, mi memoria no tenía barreras. Recordé y visualicé esa casa en cada detalle, la mesada de la cocina, su color, el material del que estaba hecha, su textura, sus pequeñas roturas y suciedades habituales, sus bordes de metal. Recordé las ventanas, una tela para insectos y sus pequeños agujeros, las manijas de las ventanas, una que nunca encajaba bien. Recordé el piso, y las baldosas debajo de la mesa donde siempre jugaba. Vi la casa desde la altura en que la miraba siendo niño, con 4, 5 o 6 años.
Mi memoria era libre, nada la trababa porque ya había llorado los recuerdos de tristeza y dolor, el dolor de la pérdida de mi niñez, de la muerte de mis queridos, del paso del tiempo, de mi propia muerte.
Exploré esa casa durante 1 hora quizás, pensé en el último hermano de mi abuela, el único sobreviviente del 5 hermanos, de toda una generación. Y sentí como soy parte de una continuidad, llevo en mí algo de ellos, de sus padres y de los padres de sus padres y de miles de generaciones hacia atrás.... y hacia adelante.


Comentario

En la última parte comentada la experiencia fue muy cercana a la ayahuasca, obviamente no con esa intensidad. La respiración holorénica no nos lleva inmediatamente a esas experiencias, hay que hacer algo, buscar algo con ella para logralo, hacer un esfuerzo y un trabajo muy intenso antes de alcanzar un estado alterado o psicodélico; pero una vez alli, sentí una liberación emocional muy similar.
La experiencia post respiración duró unas dos horas y media, luego salí muy lentamente.
Hermosa herramienta de búsqueda.


-

martes, 20 de abril de 2010

Lo que no se ve












..


algo no se ve, no puede verse
no se ve lo que se siente,
no se ve lo que huele, ni lo que duele

no se ve el horizonte vacío
no se ve el hambre lleno
no se ve lo que arde
ni lo que llora, ni quien llora lo que ya no es casi nada
quien casi ya no es

algo no puede verse
lo que se escucha, lo que rasga la piel
lo que se sabe que será
aunque casi no sea

aunque no pueda verse



.

jueves, 8 de abril de 2010

Noche de ayahuasca

.


Noche de ayahuasca
los jeroglíficos de la percepción se atizan al fuego
explotando en las burbujas oscuras del espacio

hirviendo la noche, mezclando el universo
un poco de este mundo, me gusta su efecto
un poco de los brazos tiernos de esta galaxia espiralada
me encanta su canto.

noche de ayahuasca
los espíritus de las cosas se asoman en las sombras de la noche
recuerdo tu presencia,
voces de otros tiempos, caras de otra gente

noche de ayahuasca
noche de las plantas
secretos, susurros.
de la magia de las flores


.

lunes, 22 de febrero de 2010

Psiconáutica: abstinencia de marihuana

.



Abstinencia de marihuana


Experiencia 1: Abstinencia intermitente durante 6 meses.


Aproximadamente 1 año atrás comencé a hacer experiementos definidos y sistemáticos de abstinencia de marihuana. Debo precisar, sin extenderme mucho en este punto, que estos ejercicios fueron una ascesis, es decir prácticas dirigidas a provocar ciertos cambios en mí mismo; particularmente respecto al efectos de la marihuana en mi conciencia.
Siendo consumidor diario de marihuana (aprox 1 gramo diario de buena maria sin tabaco ni hashish) durante unos 15 años, la mayor efectividad de modificar mi relacion con la marihuana era consumirla menos; consumirla en mayor cantidad disminuía la calidad del colocón: una “perdida de brillo” de la experiencia.

De esta manera comenzé a espaciar los consumos. Los primeros dos meses, en lapsos de 1 y dos dias, y luego un par de meses en lapsos de 1 semana durante unos 3 meses. Los ultimos 2 meses consumí cada 12 o 15 dias, llegando a un periodo maximo de 17 dias sin fumar.
La conclusión de esos 6 meses fué que el colocón se hizo mucho mas agradable y los efectos secundarios mas suaves, en relacion directa con el tiempo de abstinencia. No senti otro “sintoma de abstinencia” que una leve dificulad para dormir profundo los primeros 5 o 6 dias de no fumar.
El mayor cambio a nivel de efectos cuando volví a fumar se dio en los primeros 3 a 7 dias: fumar a los 7 dias o a los 17 no tuvo mayor diferencia.


Experiencia 2: Abstinencia completa 6 meses 15 días.


Luego de este ejercicio se formo en mi cabeza la idea de hacer una experiencia de abstinencia completa.
Hubo dos circunstancias que influyeron en mi idea: la primera fue un encuentro en que mi ex novia me sugirió que probara dejar la marihuana porque ella lo habia hecho y segun su opinion eso le habia dado numerosas ventajas (mas concentración, actividad y autopercepción): realmente no di demasiado credito a su opinión, pero me encontre rechazando la idea de que en realidad no era capaz de abstenerme y decidi enfrentar ese ejercio.
El segundo hecho fue que debia mudarme de Espana y no queria viajar con ninguna droga ilegal encima. Pensé entonces aprovechar la situación y hacer una experiencia de 3 meses de abstinencia, que finalmente fueron 6 meses y 15 dias.

La primera semana fue similar a la vez anterior: un poco de dificultad para dormir profundo los primeros dias, pero nada más.
Debo confesar que conté los dias hasta los 2 meses (que era el mínimo que me habia planteado) pero a partir de alcanzar los 3 meses sólo me acordaba de mi ejercicio de abstinencia cuando se cumplian fechas redondas. Tuve la oportunidad de fumar varias veces pero no me dieron ganas.
Lo efectos mas evidentes fueron estar un poco mas despierto (sobre todo por la manana) y activo. Nada a nivel de memoria.

Cumplidos los 6 meses volvi a Espana donde me esperaba un jarron con maria hecha por mi y un buen amigo, excelente cultivador, con el que fumé luego de los 6 meses de abstinencia.


Experiencia 3: Colocón de maria luego de 6 meses.


Fumamos con mi amigo caminando por un parque de noche. Maria excelente hecha por él (Reina Madre, mayormente sativa)
Le di dos caladas, normales, no muy profundas, y esperé. No sabia bien que esperar: si un supercolocón con bajada de tensión como cuando era adolescente o algo más normal.
Ni uno ni el otro, ni tan tremendo pero muy lejos de un colocón normal.

La primer sensación que se prolongo casi 1 hora fue la de estar en una burbuja; mi cabeza fundamentalmente. Mis pies eran unas herramientas de movilidad sobre los que no tenia un control voluntario de no mediar una intención especial.
La segunda sensación fue una capacidad ampliada de percibir numerosas, multitudes, de ideas y pensamientos al mismo tiempo. Contemplar los pensamientos con una sensación de espacialidad, verlos distribuidos en la conciencia. Mucha imaginación y una pensamiento muy creativo y analítico.
La tercera sensación definida fue un brillo de la experiencia y un color que no habia percibido desde mis primeros anos de experiencias con maria. Podría haberme reído también pero lo evité para tener mayor insight.
El colocón duro mucho tiempo en su punto alto, unas 2 horas aproximadamente.

Luego de esta primera experiencia volví a fumar transcurridos 2 días y luego fumé 2 días seguidos más. Estos primeros efectos se repitieron aunque de manera decreciente.


Conclusiones.


De estas experiencias adquirí una nueva manera de encarar un experiencia de marihuana. En estos momentos prefiero tomarla como una droga psicodélica, y no una droga social.
Concluyo también que el principal perjuicio del uso diario es la pérdida de la experiencia. Existe también un efecto apaciguador, tranquilizante o “desmotivacional” con el uso diario, mas aun si se fuma antes de ir a dormir. Pero estos efectos no son importantes o alarmantes.

No existen verdaderos “síntomas de abstinencia” de marihuana, la adicción a la marihuana existe pero es una adicción a un hábito como cualquier otro. El elemento farmacológico es muy leve.

Si a alguien le interesa probar.

1- efectos de la abstinencia sobre el colocon, con abstinencias de 3 días son evidentes y llegan a su pico a los 15 o 17 dias. A partir de alli siguen aumentando pero muy de a poco. El colocón tras una abstinencia de 1 mes fue tan fuerte como con una de 6 meses.

2 efectos de la abstinencia sobre el estado “normal”. Los efectos mas evidentes se manifiestan en la primer semana y luego se hacen poco visibles hasta los 3 meses donde se experimenta el pico máximo. Desde los 3 meses hasta 6 meses no note nigun cambio evidente en mi estado adjudicable a la maria.


Psiconáutica


¿Qué es una droga, que es estar colocado? ¿Qué es la Psiconáutica?
Acompáñeme el no-filosofo a un pensamiento.

El pensamiento mas simple es que estar colocado es tomar una droga que afecta el estado de animo. Pero (siguiendo a J Ott) veremos que “sustancias que modifican nuestro funcionamiento orgánico” son todos los elementos que consumimos (comida, incluso agua, incluso oxigeno). Luego, si nuestro funcionamiento orgánico es un continuo cambio, entonces: que es una droga? que es un cambio evidente de un estado normal?

No quiero negar que existan drogas, estados normales y cambios, sino señalar que hay que construirlos. Por supuesto, socialmente, mediante representaciones (droga es marihuana y no café, etc), pero también individualmente mediante practicas de sí: lo que nos hacemos a nosotros mismos.
Desde esa perspectiva definiría la normalidad desde un sentido matemático y perspectivo, una continuidad construida y reconstruida constantemente; Droga es un cambio, una alteración de ese patrón; Psiconáutica sería modificar nuestra conciencia o, si se quiere, explorar la modificación constante que nuestra conciencia es.
Si queremos conservar el concepto de droga como aquello que modifica evidentemente no debemos olvidar que la droga no es un objeto sino una función de alteración. Desde una perspectiva práctica, esto significa que para un consumidor habitual de marihuana la práctica de abstinencia puede ser mas droga que el THC. Lo fue para mí sin ninguna duda.
Cuando el THC paso a ser parte de mi estado normal (a través de 15 anos fumando) perdió parte de su efectividad como droga. Luego de esta experiencia, cuando dejo de ser parte de mi normalidad, el efecto droga recuperó sustancialmente su efectividad.


.

viernes, 12 de febrero de 2010

El lugar del arte

.


¿Cual es el lugar del arte? ¿Dónde está? ¿Dónde podemos buscarlo cuando necesitamos algo que nos conmueva, cuando necesitamos belleza que renueve nuestra sensibilidad?

Algunos pensaran que el lugar del arte es un museo, una galería importante donde el reconocimiento de los críticos asegure que esas obras son arte de verdad. Arte con mayúsculas de seriedad.
Otros dirán que el lugar del arte esta en la calle, en los parques, en los espacios ocupados donde lo que nos asegura la verdad del arte es su autenticidad, su independencia, su originalidad.
Esto último quizás es mas acertado pero de todas maneras sigue ligando al arte con su espacio de ejecución. Y ese espacio, para nosotros, no tiene gran importancia.
Los lobos del pequeño Hans decimos que EL LUGAR DEL ARTE NO EXISTE; que el arte se define por salirse constantemente de donde queremos ponerlo, de donde queremos asegurar su permanencia, su existencia como un objeto de posesión, de utilidad estética, política o moral.
El marketing trata de darle lugares al arte (“espacio movistar”). De extraer constantes estéticas del flujo artístico y proyectarlas en un producto: integrar el arte al circuito de producción-consumo. La moda, al contrario, trata de llevar su circuito de producción y consumo cerca del arte: impregnar la compra-venta y extracción de ganancia de la belleza artística.

Pero el arte no se deja, es sumamente indócil.

El arte no debe tener lugar para ser arte. Aunque los estados, los ayuntamientos y las obras sociales de los bancos (“Obra Social de La Caixa”) lo financien y le otorguen espacios el arte debe renunciar a ser posicionado para seguir existiendo como arte.
El lugar del arte es su propia dimensión, es salirse de toda localización, de toda presencia asegurada y relajada.
El arte necesita ser nómade, errante, fugitivo. Ni siquiera contrario, contestatario u opositor. El lugar del arte no es la confrontación ni el choque. El arte no puede agotarse en un ANTI: ni anti-sistema, ni anti-fascista, ni anti-capitalista, ni anti-lógico. El lugar del arte es un TRANS un PARA: para-normal, para-sistema, para-lógico, para-pensamiento: un trans-espacio.

Salirse cíclicamente de sí mismo y reencontrarse donde nadie lo hubiera nunca esperado; carecer de lugar fijo, mutar y devenir otra cosa es una tarea inevitable de la creación artística.
Por eso lo que más nos interesa no es buscar un lugar para el arte en este sistema social sino llevar este sistema hacia el trans-lugar del arte.
Allí el lugar del arte es indestructible, no se lo puede desalojar porque para tocar sus cimientos hay que entrar en su terreno.
Terreno absolutamente impenetrable para la máquina de guerra.


Los lobos del pequeño Hans


Originalmente publicado en "Revista Ta Kin. La mierda solar"


.

sábado, 16 de enero de 2010

Derechos de autor

.



Yo lo dije
Yo lo sé
Yo lo hice
Yo lo inventé

Yo lo tuve
Yo lo creé
Yo lo traje
Yo lo pensé

Yo lo soy?
Yo lo sé?
Yo lo digo?

Yo que se…



.

martes, 12 de enero de 2010

La humanidad enferma

A Orwell


La humanidad enferma


Esto que podría haber sido un relato de ficción se convirtió en una realidad.
Carece de importancia perderse en el absurdo de todos los comienzos que al fin y al cabo solo disipan la actualidad de este presente. Hoy la humanidad esta enferma. Toda la humanidad está enferma.

Lo que alguno denominaron una preocupante extensión de lo patológico y otros una igualmente preocupante patologización de lo viviente hoy es un hecho que ha modificado totalmente nuestra calificación del vivir. Vivimos en un estado de continua muerte potencial; vivir es ceder poco a poco la vida.
Parecería fútil toda resistencia al natural devenir de lo viviente; pero lo preocupante no es la certeza de la mortalidad sino la fragilidad ontológica que nos impone este crónico mal funcionamiento, este perpetuo riesgo de empeorar.
No tendría el lector una ajustada idea de lo que se nos impone como experiencia sino dijéramos del peligro y la suspicacia que nos invade cuando nos acercamos a saludar a alguien a menos de un metro de distancia, cuando en las ocasiones más especiales llevados por un nostálgico gesto de cercanía nos damos la mano sin guantes o damos un beso sin barbijo.

Afortunadamente la sospecha sobre los otros y nosotros mismos se ha extendido aún más que las enfermedades contagiosas y nos cuida de las actitudes irresponsables, porque, hemos de admitirlo, si hay un eslabón sobre el que la enfermedad se aferra como último bastión, como reservorio patógeno y medio de incubación, es nuestro propio deseo. Es sobre nuestro deseo irrefrenable que todas las medidas profilácticas terminan de ceder, es culpa de ese deseo desencajado que las más (aparentemente) nimias transgresiones metodológicas y profilácticas terminan por sabotear los espléndidos planes de la Organización Mundial de la Salud por preservar y potenciar nuestro bienestar. Es ese empecinado deseo de riesgo de contacto la principal amenaza sanitaria desde los últimos siglos hasta nuestra actualidad.
Por esta razón la Organización de la Opinión Publica Mundial expresó junto con su alivio y alegría, su felicitación y apoyo incondicional a los renovados esfuerzos científicos que dieron lugar al descubrimiento y definición de una nueva enfermedad contagiosa: la irresponsabilidad sanitaria.
He aquí el documento de los informes técnicos de la Organización Mundial de la Salud del año 2018:

La irresponsabilidad sanitaria consiste en un trastorno de la conducta caracterizado por una incapacidad total o parcial de evitar exponerse al deseo de conductas potencialmente peligrosas para la salud propia o de otros ciudadanos. Por el grado de su riesgo de extensión esta enfermedad debe considerarse una pandemia global, siendo la persona portadora el huésped y la sustancia significativa (material o simbólica, íntima o interpersonal) el vector de contagio”.

Estamos listos para la lucha final contra este flagelo. Sólo quedan minúsculos grupos de incívicos que se resisten al tratamiento: el continente africano en su mayoría, y los marginales de todos los países nunca ha podido desprenderse de su carga genética poco favorable al progreso; la corrupción de los gobernantes y la escasa solidaridad del resto de la humanidad han hecho el resto por el perpetuamiento de su desgracia. Se dan las manos sin guantes, se abrazan sin ropas especiales, se besan sin barbijo, (incluso en la boca, incluso antes de un chequeo de enfermedades efectivas), follan a menudo sin profilácticos, tienen hijos mediante partos “naturales” propios de los animales.
No debemos retrasarnos ni un instante más. La más pequeña duda e inconsistencia, el más ínfimo fallo de nuestro consenso puede resultar en un procedimiento poco efectivo y con alcance limitado.

Debemos actuar ya.
Todos sabemos quienes son los principales focos de contagio.



.

Mira del otro lado

.


Debía a mí mismo, (no sé si a los lectores también), una pequeña reseña de que significa, que es mira del otro lado para mí.

Concebí este blog como una pequeña caja de herramientas. Para descansar de mis escritos “serios” Quiero decir con esto que no pretendía hacer una simple exposición de mis escritos sino utilizar el acto de escribir y de exponer lo escrito para pensar.
Lo importante en este blog es el proceso de escribir y pensar, y no (tanto) el resultado final de este proceso.
Me tomo la licencia, entonces, de publicar casi inmediatamente lo que escribo, sin corregir. Y voy corrigiendo a medida que leo y me leen, desde afuera. Quiero romper ese miedo del escritor de no ser coherente y correcto.


Quizás, pienso ahora, mejor hubiera sido no escribir esto. No romper la magia del acontecimiento y querer restituir una coherencia, un nuevo plano de lo ya dicho y publicado bajo mi nombre. No querer restituir la unidad, o al menos la dialéctica de dos contrarios (mi yo y mi deseo) frente a la multiplicidad de la dispersión de mis textos.

Pero me consuela pensar que esta tarea igualmente hubiera estado destinada al fracaso. Que la imagen de mí mismo, de mi nombre, el poder de las palabras de designar una coherencia hace ya tiempo que no asfixia mi sensación de novedad. Que, finalmente, el fracaso de esa otra tarea justamente asegura el éxito de poder pensar lo otro. Es decir, simplemente pensar.

Y allí quería encontrarme (porque, y en esto no me engaño, todavía busco algo de mí), mirándome desde afuera, mirándome mirar del otro lado, y ser succionado indefinidamente por esa alteridad que no es ningún retorno ni punto final de llegada sino una función de rebote infinito.

Hasta que el azar permita nuevamente que el teatro y la perversión produzcan el trance, el trance de pensar; es decir, pensar lo otro.

Del otro lado.


.

lunes, 11 de enero de 2010

Psiconáutica Floripondio: episodio final















Ultimo episodio de mi primera experiencia con Floripondio (Brugmansia Arbórea)
Aqui esta el primer capítulo
Aquí el segundo
y aquí el tercero



Entre las 8 de la mañana y 5 o 6 de la tarde.


MI CASA. LA GENTE. LA VIDA


Llego a mi casa.
Busco. Busco la llave que había escondido entre la tierra.
Tierra, mucha tierra. Busco, busco, busco, encuentro.
Abro.
Duermo


Corte

Me despierto.
Qué noche! Si están todos aquí todavía. Todos mis amigos. Un montón en el living de mi casa. Hablando, riendo.
Me quiero ir a duchar.
Escucho a todos hablando. Me empiezo a duchar y me pregunto “que hacen todos aquí?”
Me asomo al living desde el baño y… no había nadie.
-Ah, el floripondio. Todavía estoy colocado. No me acordaba.


Corte

Me sigo duchando, el grifo de la ducha comienza a ser mi amigo Emi, que habla aquí y en el living. Dos Emis.
Su cara desaparece del grifo y comienza a reconstruirse en la toalla colgada en la pared (la toalla es su pelo) Sigo hablando, o escuchando; es él el que habla.
Hablan todos en el living, me asomo y no hay nadie.
-Ah, el floripondio!

Semi corte


Me miro en el espejo.
Tengo algo en los ojos. Como si fuera una araña multicolor. Me doy cuenta que todo está lleno de esas arañitas multicolores. La cama, la mesa, los muebles.
Intento sacármelas del ojo. Podría dado que están como flotando sobre la superficie de la pupila. Intento pero toco la pupila y me hago daño. Intento.
Intento.
Dos, tres horas (realmente).

En el otro ojo también tengo!
(Nota de aclaración: En realidad las arañitas multicolores eran los brillos de la luz que se veían muy grandes por la dilatación de mis pupilas gigantescas de atropina. Esto yo no lo sabía)

Debo ir al hospital a que me saquen estos bichos de los ojos.

Voy (realmente) al hospital. Voy a la guardia y espero en la sala de espera. Hay un policía pero no me preocupa. Realmente no relacionaba las arañitas con el floripondio.
Viene un doctor, le digo que tengo ladillas (piojos) en las pestañas.
Me mira con una luz. Me dice que no tengo nada. Le pregunto si está seguro. Me dice que sí. No le creo.

Salgo del hospital.


Fin




Comentario

De a poco fui saliendo del colocón. La última idea de las arañitas era lo que suele denominarse en psiquiatría una “idea delirante”. No estaba alucinando sino interpretando “delirantemente” un estímulo físico real.
Tuve el efecto de midriasis (dilatación anormal de las pupilas, anormal si no tomas floripondio, claro) hasta el otro día y de a poco fui volviendo a mi normalidad.
La marihuana no me colocó hasta 72 horas de la ingestión del floripondio y puede usarse para señalar el fin del colocón.
Agradezco haber pasado por la experiencia; en los dos sentidos: de que ya pasó y de haberla vivido y conocerla. El floripondio no me enseño nada de mí, de mis emociones o pensamientos. Sencillamente me mostró que hay infinitas- n - dimensiones superpuestas entre sí. Y que nosotros no vivimos en una sino que componemos una con mucho esfuerzo y poco éxito.

El floripondio me enseñó que es la llave infinita de los universos superpuestos.



.

jueves, 7 de enero de 2010

Pensar

.


«Pensar,
ni consuela ni hace feliz. Pensar se arrastra lánguidamente
como una perversión; pensar se repite con aplicación
sobre un teatro; pensar se echa de golpe fuera del
cubilete de los dados. Y cuando el azar, el teatro y la perversión
entran en resonancia, cuando el azar quiere que
entre los tres haya esta resonancia, entonces el pensamiento
es un trance
; y entonces vale la pena pensar.»

Michel Foucault


.

domingo, 3 de enero de 2010

Psiconáutica Floripondio III
















.
Continúo el relato de mi primera experiencia con Brugmansia arbórea (Floripondio).
Consumí 12 flores, aproximadamente 4 dosis.
Remito al lector a los primeros dos capítulos para entender mejor la historia.
Esta parte de la experiencia corresponde a la mitad del efecto propiamente alucinógeno. Entre las 4 y 10 de la mañana. Momento donde tengo muy pocos recuerdos y aparecen sumamente fragmentados.

Es preciso aclarar que estaba caminando en la Ciudad Universitaria de Córdoba (Argentina) y por la mañana entré al edificio de la Universidad Tecnológica.
Los títulos "Corte" indican un corte de la memoria.




La Universidad. La Escuela. El Tiempo.


Estoy (realmente) en la universidad, en un aula.
Sentado en un pupitre. Entra un profesor y dice “saquen una hoja”. Yo miro hacia mi derecha y alguien me da un papel, miro a mi izquierda y alguien me da una lapicera.
El profesor comienza a dictar las preguntas. Yo miro el papel y me doy cuenta que no puedo escribir nada. Me levanto y salgo del aula.
Estoy caminando por los pasillo de la universidad, es sábado y hay gente.
Se me acerca una chica, me pregunta si tengo 20 céntimos para hablar por teléfono, meto la mano en el bolsillo y saco un pequeño puñado de monedas, el color amarillo es tan fuerte que el reflejo me deslumbra. Le digo “elegilas vos, yo no puedo ver”, escogió algunas de mi mano y se fue.


Corte

Siento que alguien me ha robado mi campera (chaqueta), (no era cierto en la realidad). Lo busco, veo un par de chicos, ese debe ser, los alcanzo (realmente) y le digo si él tiene mi campera. Me dice que no, no le creo. Busco por toda la universidad.
Me pierdo, es un laberinto, 4 bloques idénticos, 4 patios, pasillos, todos iguales, todos diferentes, NUNCA el mismo lugar.
Es un viaje dentro de este misterioso edificio, luego voy encontrando lugares pero de otros tiempos, de mi escuela secundaria, de la primaria.
Siempre la misma estructura, NUNCA el mismo acontecimiento que se desplaza y se me escurre en el tiempo. Suceso esquivo. Tan indefinido que me pregunto de donde viene la certeza de su existencia; en que plano de estos millones de fragmentos de este universo descompuesto debo buscar cuando ya no existen puntos estacionales ni descansos sino un puro devenir que juega con la geometría de mi memoria.

Situaciones, recuerdos, anécdotas. Ahora el viaje es en el tiempo.


Corte

Estoy queriendo salir de este edificio. No encuentro la salida.
Patios. Patios del recreo entre la hora de Matemáticas y de Lengua. Patios de la escuela. Tiempo y espacio entremezclan sus planos.
Este tiempo con aquel espacio, más otro tiempo de un recuerdo, de una imagen sumamente circunscrita, como el estar mirando un pequeño azulejo de un rincón del living de mi casa a los 5 años. De un espacio que es mi casa en ese patio, en ese patio de otro tiempo, con otra gente, que se confunde con mi mismo en un tiempo confuso que me remite a un espacio indeterminado en un punto del tiempo que se fragmenta y despliega otro universo dentro de sí mismo.

Quiero salir ya de este edificio transtemporal, de este laberinto transespacial, de este mí transpersonal.

Encuentro la cochera (el parking). Ahí deben estar mis amigos esperando en el auto.
Ahí están. Me acerco al coche.
No se mueven, parecen estatuas, sólidos, absolutamente quietos. Les digo- “dale no jodan que me quiero ir”. Intento abrir la puerta y esta cerrada. Pestillo bajado.
Los vuelvo a mirar.- “Ehh! Chicos!” Estatuas inmóviles. Ni siquiera respiran.
Levanto la vista.
Vuelvo a mirar para insistir y…. ya no había nadie en el coche. Habían desaparecido.


Corte

Busco la salida de esta Universidad.
Estoy en el estacionamiento de coches.
Veo un policía y me acerco.
Le digo- “Disculpe, me podría decir como salir de aquí? No encuentro la salida”
Me contesta: “Yo no sé, pero podes preguntarle a él, que sí sabe” Cuando me giro a preguntarle al otro policía veo que era solo un cartel hecho de un palo de hierro con una goma de coche como base. Me sorprende y me giro hacia el policía sin comprender el chiste estúpido. Cuando lo veo era otro palo exactamente igual a su compañero.


Corte



BÚSQUEDA


He logrado salir. Es de día, de mañana supongo.
Busco algo. Camino por un descampado en Ciudad Universitaria.
Perros, jaurías. Un dogo blanco es el líder. Fascinante. Los sigo. Soy perro buscando, oliendo comida, hembras, llanura. Olor.
Esto transcurre en miles de años. Transcurrió en miles de años. Millones de siglos.
Tiempos remotos de una jauría de perros buscando en llanuras y bosques; impregnando sus hocicos de olor a pasto, a hembras.
Cacería.

Corte

Llegamos (la jauría) a una cancha de fútbol (realmente). Se jugaron muchos partidos aquí. Veo las jugadas. Miles de jugadas. Siento muchos jugadores, su cansancio, el ruido de los botines en el piso de tierra dura y piedras. Arcos y gol.


Corte

Un hongo azul. Precioso. Azul marino. Con un tallo blanco.
Un hongo increíble. Lo he encontrado.
Aquí. En el medio de un descampado, entre la maleza.
Debe ser una droga maravillosa.
Lo miro fascinado. Quiero recordar donde está. Como encontrarlo otra vez.


Corte

Estoy frente a una ventana. De una casa. (real)
Quiero una medialuna, una factura, allí son ricas.
Alguien de la casa se asoma y me pregunta qué quiero.
-Una medialuna por favor- le digo.
-Aquí no tenemos medialunas- dice el hombre que se había asomado, entre asombrado y defensivo-agresivo
-Vale, andá a donde las tienen y traéme una medialuna- Le digo, pensando que me estaba haciendo alguna broma. (Porque claro las medialunas estarían allí atrás, donde las hacen, y no en la ventana desde donde me hablaba este señor.)
Quizás por la cara del señor o por otra razón me doy cuenta que no tenían medialunas. Quizás era solo una casa normal; sin medialunas.


Corte



.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Psiconáutica Papaver somniferum



















Opio


Mi experiencias con la resina de amapola fueron cuatro. En las primeras tres fumé la resina que yo mismo coseché de unas preciosas amapolas de 1 ½ metro de alto en el pre pirineo catalán. La cuarta ocasión la consumí oralmente. Los efectos fueron absolutamente distintos.


Resina de amapola fumada

Cantidad: aprox 250mg. Amapola del pre pirineo catalán.
Mezclada con un poco de maría White widow.

Experiencia.

Esta era mi primera ocasión con el opio y tenia muchas expectativas.
Prepare un pipa con un poco de maría por debajo para sostener la resina. Me acosté en la cama y le di una calada. El sabor me pareció muy rico, sobre todo mezclado con la maría.
Comencé a percibir el efecto rápidamente pero de manera muy gradual. Mientras subía le dí dos caladas más y luego me acoste a esperar.

Lo primero que sentí fue una relajación no muy intensa pero global en todo el cuerpo acompañada por una sensación agradable de bienestar. Todo esto muy suave y sutil. Los efectos psicoactivos hasta ese momento consistían en un leve distanciamiento de mi cuerpo.
Decidí adentrarme un poco más en el efecto y darle dos o tres caladas más. A los dos o tres minutos los efectos anteriores aumentaron. Particularmente la sensación de distanciamiento de mí mísmo que fue el efecto más característico de la experiencia. Esa sensación no era anestésica como en el diazepam o disociativa como en la ketamina; no anula la percepción (del dolor por ejemplo): su efecto es sobre la conciencia de las percepciones; no las anula o disminuye sino que modifica el valor e importancia de las percepciones sobre la conciencia. Mucho para pensar filosóficamente sobre el efecto del opio.
Los efectos no tienen mucha duración y a los 10-15-20 minutos? (difícil medir el tiempo) comienzan a ceder. No me dan ganas de fumar más. Al otro día estoy con un poco de pesadez en la cabeza.


Resina de amapola ingerida oralmente

Cantidad: aprox 350mg Amapola de Almería (Sur de España)

Experiencia

Esta fue mi cuarta experiencia con resina de amapola. Las primeras tres consistieron en fumarla. Pasados unos tres años volví a consumirla, esta vez de manera oral.
Una amiga me regaló un poco de resina de amapola y la comimos (250mg). En función de las experiencias anteriores esperaba algo realmente distinto a lo que sucedió.

Comemos la resina. El gusto es asqueroso y me deja un sabor horrible en la boca durante media hora.
Los primeros 30 minutos no siento nada. A partir de media hora comienzo a sentir una pesada actividad estomacal que va en aumento durante 15 minutos. Como un poco más de resina (aprox 100mg).
Alos 45 minutos la sensación desagradable se va o es anulada por el comienzo del efecto placentero. Este se desarrolla durante 30 minutos y la relajacion es tan intensa que no puedo evitar irme a acostar.
Me acuesto y a la media hora comienzo a sentir un pesado dolor de panza que va en aumento. Como si tuviera gases. La paso mal y así estoy durante 2 horas hasta que me duermo. Toda la noche me despierto por los dolores de panza. Muy mal.
Me levanto con la peor resaca de mi vida. Un dolor y pesadez en la cabeza horrible acompañado de una debilidad muscular general. Así estoy todo el día y recién se pasa el día siguiente. Fatal.

Comentarios

Mis experiencias con el opio fueron muy diferentes según la vía de administración: fumada me pareció agradable pero no muy interesante; más una medicina para el dolor que una droga para explorar la mente o los sentidos. Comida me pareció una tortura.

El efecto desagradable ante la administración oral e intravenosa de opioides en general es conocido y disminuye con el acostumbramiento a la sustancia. Esta es la principal razón para que no exista esa supuesta adicción a los opiáceos de “la primera prueba y eres adicto” se requiere constancia para desarrollar un consumo habitual que de paso a una acostumbramiento.

Lo más interesante en cuanto a los efectos psicoactivos es la modificacion de la conciencia de las percepciones. Me recuerda a Nietzsche cuando en la Genealogía de la Moral dice: “antes que estudiar los valores morales quiero estudiar el valor de los valores” Algo así nos da el opio: antes que información sobre la percepción nos ayuda a estudiar la percepción de la percepción (o el valor de la percepción).




.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Psiconáutica LSA Hawaian Woodrose














Participantes 2
Material: Agryreia Nervosa, Hawaian Woodrose Baby;
5 ½ semillas para mi
Las semillas fueron pulverizadas y preparadas en infusión durante 30 m. Luego se filtro la materia vegetal y fue consumido el liquido restante.

Experiencia

A los 15 minutos se manifiesta una sensación de pesadez y un endurecimiento desagradable en el estomago.
Esta sensación va en aumento progresivo hasta las 2hs de la toma aprox, siendo desagradable pero soportable. Las molestias se manifiestan en oleadas de 10 minutos de duración y se suceden cada 15 min.
Los efectos psíquicos se corresponden con las oleadas pero no consisten en nada muy específico. Algo de la apatía de la ipomea al comienzo. Supongo que la apatía es un efecto de orden primario que corresponde a las primera capas o niveles del colocón.

A partir de la 1h de la ingestión los efectos adquieren un poco mas de intensidad, alcanzando su umbral.
Percibo sensaciones corporales de energía. Movimientos y flujos.
La apatía se va desenvolviendo y gestando nuevas sensaciones o componentes sensoriales; matices de la sensación, global ya, de apatía.
Comienzo a percibir una falta de necesidad de hablar, dando paso luego a la renuncia de intentar comprender y pensar las cosas. De repente me encuentro más cerca de las cosas, de la gente. Miro la gente pasar y me siento muy cercano y conectado son sus sensaciones, no es empatía o unión, no comparto y armonizo con ellos sino que percibo muy claramente sus estados emocionales. Un acercamiento a la sensación del nirvana budista de “percepción pura”. Aquí debo matizar que el concepto de “percepción pura” es el resultante de nuestra manera dualista de comprensión de lo real. El estado al que me refiero no implicaba la ausencia de pensamiento, de simbolización ni de significación, no era un espacio en blanco de percepción de lo real sin nombre o sin pensamiento. Sencillamente porque lo simbólico ES real.

A partir de las 2h cesan las sensaciones desagradables y comienza el verdadero colocón.
Se enciende el efecto visual, no como la psilocibina o LSD o DMT, pero sí consistentemente. De todas maneras estamos en la calle sentados y no podemos relajarnos tanto a la visualidad con ojos cerrados.
La sensación de Lsa con esta planta es muy bonita, en alguna medida es muy asimilable al estado normal pero, similarmente al MDMA, proporciona una base afectiva de integración y aceptación de las emociones.
El aspecto intelectual es uno de los más interesantes. En una medida elimina la intelectualidad, quizás su aspecto simbólico o significativo aquello de la intelectualidad que tiene que ver con la conciencia lingüística o significante. El ansia de atrapar la significación. Porque estoy de acuerdo con Lacan en cuanto a la perdida de la unión del signo; pero el sujeto (como él mismo lo señala) se puede colocar en diferentes posiciones en referencia a esta capacidad-incapacidad significante. Y una de esas posiciones es afuera.
Por otro lado integra los elementos cognitivos con los emocionales similarmente al MDMA, y proporciona la característica variación fluctuante de los planos de significación de la psilocibina, LSD y DMT que constituyen, en mi persona, los elementos principales y más característicos de todas las triptaminas que he tomado.

Interesantísima sustancia que volveré a tomar pronto.



.