sábado, 12 de abril de 2008

Lo más profundo es la piel



“Extraña postura, sin embargo, la que valora ciegamente la profundidad a expensas de la superficie y que quiere que lo superficial signifique, no de vasta dimensión, sino de poca profundidad, mientras que profundo signifique por el contrario de gran profundidad y no de débil superficie. Y sin embargo un sentimiento como el amor se mide mucho mejor, me parece de ser posible medirlo, por la importancia de su superficie que por su grado de profundidad…”

Michel Tournier Vendredi ou les limbes du pacifique



“No te fíes de las apariencias, ni de la primera impresión”. “La primera impresión no es la que cuenta”. “No te fíes de los desconocidos.”

Es una frase recurrente, un axioma relacional.

Sin embargo creo, (llevado, en un principio, por un razonamiento puramente inductivo basado en mi experiencia); absolutamente lo contrario.

Cuando vemos a alguien por primera vez, cuando no le conocemos; abrimos nuestra percepción de una manera extensa e infinita.

Todavía (y aquí toda rapidez de aprendizaje y cierre comprensivo se relativiza y pierde su importancia) no hemos encerrado nuestro sentido en una representación. Las convenciones aún no han puesto el marco, el cierre casi-definitivo a nuestra percepción.

Esta presencia aún es pura superficie de contacto. El rumor de cada partícula indeterminable de su existencia resonando en la nuestra.

Aún no es hombre ni mujer, ni negro ni blanco, ni rico ni pobre, ni vecino ni extranjero; aún es un devenir sin sustancia ni atributo asignable.

¿En cuánto tiempo sucede esto? ¿Es medible, mensurable? O mejor dicho ¿qué nuevas máquinas tendremos que desarrollar para ponernos al día de esta velocidad? .Podemos atrapar el devenir y hacerlo atributo? ¿Llevar el verbo al adjetivo, o al sustantivo? Seguramente, pero qué dimensión de negatividad se abre en el proceso?

Las máquinas sociales establecen sus límites, “Lo conozco hace mucho tiempo” “Sé qué piensa” “Sé quien es mejor que nadie” “Ya no eres un niño” "Lo comprenderás cuando seas mayor"


Pero, fundamentalmente; las máquinas sociales establecen una ética de la profundidad. Una dinámica de la percepción y la atribución. Y esta dinámica, el resultado de esta dinámica, no es la respuesta a: ¿Qué sientes respecto a él/ella? sino la dimensión de toda respuesta posible, los parámetros que han de ponerse en juego para dar una respuesta: “Sabrás quién es cuando hallas vivido un tiempo con él” Debemos zambullirnos en un espacio de profundidad que niegue, que aplace la percepción y la deslice hacia el atributo. Que aplace y minusvalore, por supuesto, porque esta ética tiene su dimensión moral. Y ésta es, claramente, su dimensión coercitiva. El corte de la percepción.




domingo, 6 de abril de 2008

Fragmento de "Lsa y El pensamiento del afuera"


No encontramos, nos vemos lanzados constantemente a la infinitud de un espacio abierto, a la blancura de un sentido colosal, ínfimo, quiero decir… maravillosamente insignificante.

Cómo quisiéramos llenarnos de esta inmensidad; hacer nuestra y atrapar eternamente esa luz en nuestro pecho; no olvidar nunca la singularidad estremecedora de esta percepción y empapar hasta la más minúscula fibra de nuestra intimidad de esta emoción oceánica, de esta preciosura mas allá de todo nombre.


domingo, 30 de marzo de 2008

Psiconautica 3. Experiencias de Cristal. MDMA?



125 mgs cristalizados: 1 toma oral.
Discoteca amplia, sin humo, poca gente, música intensa y bonita.


Comienzo a sentir los efectos alrededor de 35 min de la toma. Una leve sensación de hormigueo electrico y placer.

A los 50 minutos , después de movilizarme subiendo una escalera, tengo una sensación de subida, de una ráfaga de aire claro y limpio dentro de mi cabeza y una leve sensación de mareo.

Esta sustancia me proporciona una sensación agradable de cercanía con la otra gente. Es muy placentera la sensación táctil.

Por otro lado la misma sensación táctil se vuelve tensa cuando no tengo una sensación agradable de esa persona.

Siento la clara relación entre afectuosidad y contacto físico, una unicidad sensorio-emocional.

A la 1 ½ hora el efecto se ha desarrollado por completo. No he sentido demasiado insigth del mismo, quizás por la situación personal y el ambiente.

La música es muy poderosa y me siento inmerso en la misma. Siento agudizada la percepción auditiva, hasta el punto de molestarme un poco la potencia del sonido.

A las 2 ½ horas tengo un punto de inflexión en el estado emocional. (Comienza la bajada del efecto cumbre. Éste es el momento mas importante del efecto del Mdma y compuestos similares)

Voy hasta el baño, ahí la música desaparece y en ese momento siento una profunda desconexión con el lugar, la gente bailando, mi misma sensación de estar ahí.

Me siento un poco sorprendido y preocupado por esa sensación.

Al mismo tiempo esa sensación no me resulta del todo extraña, en ese momento comienzo a hacer una relectura de mis pensamientos y sensaciones de estos días.

Me siento como en un punto en blanco, como en un nuevo principio. Con la posibilidad de reconsiderar distintos pensamientos, de reordenar los filtros perceptivos de estos últimos días, dejando pasar, hacer conscientes sensaciones de las que no había hecho mucho caso.

Recuerdo un sueño de estos días y la capacidad de insigth es tremenda, el texto del sueño se despliega antes mis ojos y cada palabra horizontal y secuencialmente desplegada (como cualquier sgte) conforma verticalmente otro texto.

Otro texto que se ordena y que se compone de pensamientos diurnos, reflexiones, sensaciones apenas conceptualizadas.

Siento una capacidad nunca antes desarrollada de integrar en mi conciencia nuevos elementos discursivos y emocionales. El nuevo texto así desarrollado está compuesto de una manera mas amplia.

Lentamente, a medida que voy integrando estas sensaciones, la sensación de realidad vuelve a construirse. Lo positivo es que casi voy escogiendo a placer los elementos que la constituyen.

La bajada es buena, suave y con una sensación de satisfacción.

Esta sustancia proporciona también una sinceridad espontánea y me dirige a las cosas que realmente me interesan.

Es intelectualmente muy poderosa, otorga una gran capacidad introspectiva, dejando sorpresivamente ante puntos fundamentales.
Requiere un esfuerzo emocional de apertura que por ella misma no facilita.

No he notado efectos visuales importantes que no pudieran adjudicarse a la música.

Características farmacológicas y farmacocinéticas

Luego de el efecto cumbre de alrededor de 3 horas (un pico a las 2 horas), la sustancia tiene una presencia estable, con una bajada muy gradual, que culmina en unas 7 horas de la toma inicial, momento en que me voy a dormir.

El día después aún se advierten sus efectos. Y aún al las 48 horas los efectos de la marihuana solo potencian el del cristal.

No hay problemas de sueño, solo un leve dolor de cabeza si me levanto antes de dormir 8 horas.

La dosis media para una persona de 80 kilos la colocaría en 90/110 mgs, comenzando algunos efectos secundarios de tensión mandibular, movimiento oculares rápidos y leve hipertermia a partir de esa dosis. (Expresados en 100mgs para una mujer de 48 kilos y en 120 mgs para un hombre de 80 kgs)

Psiconautica 2. Respiración holorénica



Mi habitación. Solo. Música al final.


Hoy probé la Respiración holorénica, ver:

http://www.etnopsico.org/index.php?option=content&task=view&id=38

Método de respiracion rapida inspirado en una técnica respiratoria de yoga y desarrollado por el psiquiatra Stanlislav Grof y el psicólogo y antropólogo catalán Josep Fericglia.

No tengo muy claro si me colocó como se supone o fue algo un punto mas abajo.

Supuestamente los ritmos respiratorios deben ser sostenidos 5 a 10 minutos y lograr eso me costaba mucho, sobretodo al principio. Luego logré ritmos rápidos de 3 min aprox. con 1 minuto o 30 segundos de descanso

Es raro porque cada vez cuesta mas pero también cuesta menos.

Luego de 30 minutos sentí un hormigueo en la piel de la cara, las manos y los brazos; también sensaciones abdominales difíciles de categorizar y algún pequeño calambre.

Seguí un poco más ( 3 minutos), luego ya no pude mantener los ritmos y dejé empezar el colocón en ese punto.

Ahí comienza el período de apnea con su correspondiente compensación de dióxido de carbono, y ése es el momento del efecto psicoactivo.

En el plano físico, se me hacia imposible seguir guiando la respiración (estas cansado de forzarla y pierdes el control voluntario) y quedé respirando muy levemente. (quizás hubiera podido forzar la respiración un poquito más, pero no mucho)

Mentalmente, empecé sentir una activación difusa en diferentes partes del cuerpo, algunas molestias y sus relaciones con emociones. (Mi pierna derecha, un calambre que tengo desde siempre y un ansia de control que se manifiesta en tensión constante y provoca el calambre.)

Luego empecé a ver con los ojos cerrados movimientos energéticos, suaves coloraciones amarillas moviéndose, pero una visión descolorida como la de la maría o el hashish; no una visión clara y colorida como la lsd, psilocibina o dmt.

A continuación apareció como una de estas caras-puertas de ayahuasca.
Azul colorida, se formaba y disolvía con las olas de energía. En un momento vi mi cara en esa coloración.
Esa visión era mas ayahuasquera, no geométrica pero con el movimiento rotatorio de principio y desenvoltura del lsd.

Eso duró unos 10 minutos, luego una relajación profunda de 15 min mas y luego ya volví a un estado muy normalito.

Si la respiración fue correctamente lograda y eso es todo, no es muy poderosa. Si le falto un punto de quiebre como se supone, puede ser mas interesante
Igualmente creo estar acostumbrado a viajes mas intensos.

La volveré a probar.

A los 40 minutos tomé mate y comí un sándwich que me ha caído bastante pesado hasta el momento. (a 1 h de la respiración).
Mejor no comer hasta un rato después.




viernes, 21 de marzo de 2008

Anything but gratitude. American Beauty



I had always heard your entire life flashes in front of your eyes the second before your die.

First of all, that one second isn t a second at all.

It stretches on forever, like a ocean of time.

For me it was lying on my back at Boy Scout Camp watching falling stars. And yellow leaves from the maple trees that lined our streets. Or my grandmother s hands and the way her skin seemed like peaper. And the first time I saw my cousin Tony s brand-new Firebird.

And Janie, and Janie... and.. Carolyn.

I guess I could be pretty pissed off about what happended to me, but its hard to stay mad when there is so much beauty in the world.

Sometimes I feel like i seeing it all at once and its too much. My heart fills up like a balloon that s about to burst.

And then I remember to relax and stop trying to hold on to it.

And then it flows trough me like rain, and I can t feel anything but gratitude for every single moment of my stupid little life.

You have no idea what I m talking about, I m sure.

But dont worry....

You will someday




miércoles, 12 de marzo de 2008

Algo de Ulises. James Joyce

Feo y fútil: cuello magro y cabello enmarañado, y una mancha de tinta: la baba de un caracol. Si embargo alguna criatura lo había amado, llevándolo en brazos y en el corazón. Si no hubiera sido por ella, la raza del mundo lo hubiera aplastado con el pie: un caracol sin huesos aplastado. Ella había amado la débil sangre aguachenta de este niño, extraída de la suya. Era eso real, pues? Lo único cierto en la vida? El cuerpo postrado de su madre montó a horcajadas el ardiente Columbanus en santo celo. Ella no fué más: el esqueleto tembloroso de una rama quemada por el fuego, un aroma de palo de rosa y de cenizas húmedas. Lo había salvado de ser pisoteado y desapareció, habiendo sido apenas. Una pobre alma que ascendió al cielo: y en el matorral, bajo las estrellas parpadeantes, un zorro, rojo vaho de rapiña en su piel, con claros ojos inclementes, escarbaba la tierra, levantaba la tierra, escuchaba, escarbaba la tierra, levantaba la tierra, escuchaba, escarbaba y escarbaba.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Shulgin y Lacan


Acompáñame en un pensamiento.

Comprende la estupidez de las objeciones. Aquí, donde se trata de seguir una línea, un dibujo que se desarrolla en su propia dimensión.

Esto es solo un acontecimiento que se presenta. Un suceso más de lo existente.

Las objeciones; sus puntos obscuros; sus ausencias y contradicciones no tienen mayor importancia aquí, en este centro impreciso de tu mente. Pensamiento que se manifiesta como una voz que crees venir de estas líneas, como si ellas hablaran, como si ellas fueran algo por sí mismas. Como si el insignificante dibujito de estas letras fueran el origen de tu percepción.

Comprende la estupidez de las objeciones. Aquí se trata solo de presencias; aquello que falta es el infinito mismo de todo lo que eres capaz de pensar.


sábado, 26 de enero de 2008

La muerte, el infinito y el pensamiento alucinado

La muerte.

Suele decirse que el último momento de la vida se estira como un océano de tiempo.

Quizás es aquí donde podemos buscar cierta inmortalidad, en la idea de la infinitud de la experiencia.

Ese último momento, acorralado contra la angustiante inmediatez de su final, comienza a desplegar su potencia sensorial al infinito transportando el ser hacia una percepción colosal.

Desde la perspectiva de un observador (un amante a la espera del saludo final) hay un fin. El fin de ese cuerpo ya inerte, ya sin movimiento. Aquí no hay otro escape que en la percepción del observador, quizás estirando, ampliando la idea de la vida hasta otros lugares que el cuerpo mismo.

Pero para el (próximo) muerto la percepción se multiplica con una potencia tal que se despliega a mayor velocidad que la muerte misma, haciendo que ese último momento, esos últimos instantes, se amplíen indefinidamente en un tiempo que se estira subdividiéndose al infinito.

En ese movimiento, la vida, la percepción de estar vivo, es tan gigantescamente poderosa que se eterniza; llevando la existencia a un punto donde todo final se anula en la división de sí mismo.

Al infinito de su propio infinito.

II

Entonces

si miras con atención

Si zambulles tu mirada en el abismo de los ojos

de alguien que esta muriendo

si te dejas atraer por la negra incandescencia

de esas pupilas ardiendo de inmensidad

y abandonas con indiferencia todo lo que amas

todo lo que te hace tu mismo

veras que el tiempo se detiene

todo lo vivo se petrifica

todo movimiento se enlentece

a medida que tu memoria se abre sin márgenes ni forma

a medida que toda representación choca como una ola contra las piedras

explotando en una multiplicidad inagotable

indefinidamente extensa

infinitamente intensa

en la que cada partícula elemental

es un nuevo universo,

una nueva dimensión de la experiencia

donde eso que llamabas yo

estalla como un minúsculo fractal

disperso en lo existente.




domingo, 13 de enero de 2008

Miedo de mí o El próximo tirano

"El peor fascista es el que llevamos dentro" Michel Foucault



No estaré ideando formas para tomar el poder? No seré la nueva cara del déspota? No será ésta la próxima tiranía?

Como cuidarme de mi? Como confiar en las precauciones que tomo? En las objeciones que me interpongo?

Hacia donde llevan estas palabras que aún no escrito?

Esas ausencias: de que manera salen a luz, en esa especie de red de pura potencialidad? De qué se construye ese mundo de palabras aún no pensadas? Intangible pirámide de misterio. Puro poder magnético de tensión inefable, de desenlace imprevisible.

Hacia donde converge ese vórtice de infinito?

Hacia qué?

Los suelos de mi comprensión se deshacen donde estoy aquí, ahora, desde esta perspectiva lejana de este horizonte sin freno, llevado por la repulsión de un absurdo, de una maldad elevada.

El análisis infinito no se detiene, avanza mas allá de todo parámetro de movimiento, mas allá de cualquier constancia intuitiva, y se deshace constantemente en la posibilidad de contemplarse.

Vértigo tremendo de caer sobre lo aún no pensado, de visualizar esa tensión de nubes cargadas, ese aire de olor a lluvia.

Y si fuera al revés? Si esta conciencia que se interroga fuera el momento de acoplamiento entre nuestro cuerpo y esta red de discurso?

Si escribir estas palabras, si este estado de pregunta, fuera una mera contingencia? Si el sujeto no fuera el origen del discurso sino el resto entre el ser y la palabra? Reivindicando inútilmente posesiones de su misma ausencia?


No puede haber tiranía donde no halla quien la juzgue; donde no halla quien la sostenga en un juego especular de hipócritas rostros bondadosos, jalando el cuerpo muerto de su absoluta incertidumbre del brillo luminoso de un otro agradecido.

Sembrando el campo de su futura servidumbre. Su próximo verdugo.

Su próximo tirano.

miércoles, 9 de enero de 2008

domingo, 6 de enero de 2008

EDICIONES LET´S



Let´s nace, sigue naciendo.

Fue concebida, imaginada, en Copenhague a mediados del 2005 y asomó su rostro al mundo en Barcelona, en septiembre del 2006 con la publicación de Cuerpo de Marxela.

Esa primera publicación consistía en 200 ejemplares del libro impresos en CD s. Se distribuyeron gratuitamente.

Un libro sin derechos de autor, fuera del circuito de explotación comercial, abierto absolutamente en su uso, circulación y reproducción. Eso es Let´s

Quisimos poner a Cuerpo en movimiento, liberarlo de la producción de riqueza, de los derechos de autor, de las leyes de circulación de los textos y transmisión de las ideas.

No fue fácil, pero tampoco tan difícil. El sistema de producción y comercialización editorial adolece de gigantismo, de rigidez extrema, de avidez enceguecedora.

Los 200 ejemplares de Cuerpo se fueron, se multiplicaron y esperamos sigan haciéndolo para el placer de todos.

Ahora Let´s se lanza nuevamente a la publicación. En esta ocasión con el libro Erotic de Marxela.

Erotic será la primera publicación en libro de papel de Let´s; con la misma idea de libre circulación, de indiferencia hacia las leyes de autor y propiedad intelectual; con la misma perspectiva hacia el mercado de venta y circulación de textos.

Con la misma idiotez necesaria para lanzarse a hacer algo diferente.






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viernes, 4 de enero de 2008

Homenaje a Wilhelm Reich o Por qué publicar


A veces damos la cara y es terrible, la cara va y nunca vuelve como era, no sólo ha pasado el tiempo sino que otro ha dejado su huella y nos devuelve un gesto que no es nuestro.

Una ajenidad en nuestra propia cara.

Pero no es tan simple. Esa otredad tampoco es ama: la fuente de todo cambio donde podamos adorar el inicio del gesto inaugural, el comienzo de la significancia, un tesoro cuidadosamente recortado de pura negatividad.

La cara se ha liberado. Circula y se ríe. Se jacta, se enoja y llora con una facilidad pasmosa, irreverente, fuera de toda consideración de las circunstancias.

Cara déspota.

Comienzo a sentir ya que nunca tuve una cara, que he tratado de ajustarme a ella y nunca lo he logrado, que el sentido mas profundo de mi intimidad se dispersa en una búsqueda de concordancia imposible; que siempre estoy retrasado.

Cara esquiva.

Siempre he querido controlar mi cara, hacer un puente de continuidad entre mis sensaciones y ella. Pegarla con algo indeleble a mis huesos.

Pero es imposible, siento como se despega lentamente en algunos bordes imperceptibles que nunca terminan de sellar. Allí donde dí la cara por primera vez.

Y vuelve a caer; en un último gesto totalmente desubicado.

Por esta razón he decidido cambiar el juego, jugar otro. Ya no tratar de ajustar mi cara a mí, ya no tratar de pedirle a las caras más que su presencia ocasional. Ya no mas principio de coherencia sino circulación.

Libertad absoluta de la cara? No lo creo.

Otro juego.

Dejar viajar la cara. “Una resonancia tenue viajando en el espacio”

Wilhelm Reich daba la cara, con valentía. Pero era astuto, confiaba en él mucho menos que en su cara. Por eso escribió “publicaré esto antes de que yo mismo bajo la presión de las circunstancias sociales..esté dispuesto a pensar diferente”

Un día de un año la policía decidió atrapar a Wilheim Reich. A él y a su cara. Lo encerraron en prisión hasta su muerte, destruyeron todos sus trabajos, todos sus estudios, sus informes, sus experimentos.

Pero no habían contado con algo, su cara estaba liberada hacia mucho tiempo, terrible poder mas allá de las voluntades.

Dicen que se filtró en un gesto de uno de los policías (visión poderosa y sobrecogedora de un hombre sereno); otros dicen que logró verse por una ventana, (paciencia cazadora de un voyeur indiscreto).

Lo importante es que se escapó. Quedó resonando en el espacio.

Un día Alexander Shulgin sintió algo, absolutamente indefinido, pero absolutamente indubitable, estaba ahí. Tuvo miedo.

Recordó a Wilhelm Reich y decidió dar su cara, liberarla de todo acuerdo con la DEA (sus jefes)

Y publicó Phikal

Yluego Tihkal http://www.erowid.org/library/books_online/tihkal/tihkal.shtml


Y los liberó de todo rédito.

No sé si daré algo tan valioso como la teoría del Orgón, o como la psiconáutica maravillosa de Alexander, (aunque uno no puede estar seguro de cuándo la propia máquina paranoica chocará con la de otros) pero lo importante, lo fundamental es el gesto.

Liberar el gesto.

Leibniz escucha el mar (G. Deleuze)

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Escuchamos el mar y oímos el ruido de una ola. Yo oigo el ruido de una ola, entonces yo tengo una apercepción : distingo una ola. Y Leibniz dice : no oirán la ola si ustedes no tienen una pequeña percepción inconsciente del ruido de cada gota de agua que se desliza la una con la otra, y que forman el objeto de las pequeñas percepciones. Está el rumor de todas las gotas de agua, y ustedes tienen su pequeña zona de claridad, ustedes captan clara y distintamente una resultante parcial de este infinito de gotas, de este infinito rumor, y ustedes producen su pequeño mundo interior, sus pequeñas propiedades.



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jueves, 3 de enero de 2008

Psiconautica 1 Marihuana


Experiencia: marihuana.

Tipo: Sativa paraguaya

Cantidad: no mucha

Esta fue mi primera experiencia de marihuana.

No era la primera vez que había fumado, en realidad hacia casi un año que fumaba ocasionalmente. No grandes cantidades, pero suficientes para haber provocado un efecto psicoactivo que nunca se había manifestado.

Tenía 18 años. Estaba en Córdoba (argentina) ciudad donde había llegado para estudiar psicología 3 meses antes.

Había conocido a Fabiana, una chica muy especial que nunca más volví a ver.

Ella era mayor que yo (tenia unos 22 años).

Estábamos en su casa con mas gente, todos mas grandes que yo.

Me sentía un tanto intimidado por los otros compañeros de piso de Fabiana, de los cuales ignoraba que relación tenían con ella. (yo tenia una relación sexo-sentimental y no sabia si alguno de ellos estaban en mi misma situación)

Puede percibirse de entrada que mi estado era un tanto paranoico (en un leve sentido de la palabra)

Estábamos allí. Yo prácticamente mudo, tomando vino tinto (solo un poco) y estos chicos sacaron un gran ladrillo de marihuana, aproximadamente 1 kilo (prensada, como se suele vender en argentina). Ladrillo comprado con dinero de la venta de un estéreo de la madre de uno de estos chicos y que estaba destinado a ser revendido en Chile para obtener unas ganancias.

Esta maría no era especialmente potente (alrededor de un 8 % de thc por lo que luego aprendería); pero en el mercado argentino era una muy buena marihuana.

Nos pusimos a fumar.

Estábamos escuchando The Doors. En la habitación había una luz tenue. Echados en el suelo y sillones, 5 o 6 personas.

Fabiana y sus amigos charlaban, hablaban acerca de la venta de este ladrillo. Yo escuchaba la conversación casi sin participar y me limitaba a acariciar un gato que había allí.

Recuerdo ver una vela, la música, la voz de Jim Morrison (creo que el gato también se llamaba así).

Mi principal interés era Fabiana, tenía ganas de estar a solas con ella, de besarla; pero no tenía muy clara la situación y me limitaba a estar sentado.

No fumé mucho, le habré dado 3 o 4 caladas una vez y luego otras 2 o 3.

Entonces comencé a sentir incrementada mi ya incipiente paranoia sexo-sentimental. No sabía que hacer con Fabiana y sus amigos, me sentía cohibido y muy incómodo.

Realmente no sabía que se trataba del efecto de la maría, mas bien lo percibí como una continuidad de mis persecuciones mentales.

Decidí irme.

Le dije a Fabiana que me iba. Le sorprendió e intentó que me quedara. (En realidad no hacia mucho que había llegado) Le dije alguna excusa. Aceptó y se ofreció a acompañarme a tomar el colectivo.

Fuimos caminando, creo que ella notaba que me pasaba algo, pero no le dije que tenía un colocón tremendo. (Le había dicho que yo fumaba cotidianamente lo cual no era mentira, pero en realidad estaba lejos de conocer un verdadero estado de marihuana)

Vino el colectivo, despedí a Fabiana y me subí. Fue la última vez que la vi.

Allí empezó el viaje.

Primero, estaba absolutamente perdido. No conocía la ciudad en absoluto y el colocón de Thc menos aún.

Estaba sentado en la parte de atrás del autobús. Miraba la ciudad y pensaba que no tenía idea donde estaba, ya no recordaba si había cogido el autobús correcto, ni cual hubiera sido el correcto tampoco.

La sensación física me gustaba. Principalmente en la boca y la cabeza.

Pero estaba preocupado por mi destino.

Pensé en preguntarle al chofer por el lugar a donde me dirigía, pensé en si era capaz de levantarme de asiento, me imaginé haciéndolo y lo que le iba a preguntar para hacerlo correctamente. Cuando terminé de visualizarlo me encontré con la duda de si ya lo había hecho efectivamente.

No podía saber si lo había imaginado o si lo había hecho en realidad.

Trataba de recordarlo y se me venía a la cabeza lo que había imaginado, y otra vez caía en la incertidumbre de si lo había realizado efectivamente.

Aquí me di cuenta que estaba efectivamente colocado de marihuana.

Comencé a percibirme pensando, como un desdoblamiento de la conciencia donde no podía determinar si estaba pensando algo o si estaba percibiendo que lo había pensado.

Este percepción de la percepción, esta meta percepción, se estiraba indefinidamente, retroalimentándose de sí misma; donde mi yo, el lugar de mi conciencia, era un minúsculo elemento multiplicado al infinito como en un juego de espejos enfrentados.

La sensación era globalmente divertida, no sin momentos de vértigo y pérdida, pero interesante.

Así transcurría el viaje, pensando en pensar, dudando de si pensaba o hablaba, de si había consultado al chofer o solo lo había imaginado. Tratando de determinar en qué consistía esa sensación. Divertido, jugando en la metafísica de los espejos.

Luego me di cuenta que estaba llegando a mi destino, el centro de la ciudad.

Mi viaje estaba terminando.

Relajado y feliz descendí del autobús. Había llovido. La ciudad lucía preciosa con reflejos amarillentos de las luces de sodio en las aceras mojadas.

Mi primer viaje había terminado.

Alguien se suicido en la Estacion de Guinardó


Alguien se suicidó en la estación Guinardó

(El 23 de marzo del 2007 a las 17hs)


Alguien salto al vacío

A un espacio imposible

en el medio de la nada

(En un abismo detenido del tiempo)

Alguien se suicidó en la estación de Guinardó

Para mi no era nadie

Para mi era un cuerpo

Carne caliente y roja resaltando,

superpuesta sobre el blanco hierro del vagón

Sangre caliente alimentando las vías

Un muñeco inerte

esperando congelado

en un ultimo gesto artístico de sumisión

alguien se suicidó en la estación Guinardó

quería contar esa historia

de la que no se supo nada

subterránea

(olvidada)

Quería que se sepa,

sucede todos los días

cuando vamos a trabajar, a casa, a pasear

cuando “a causa de razones técnicas”

el metro se demora

Quería decir

que no es tan terrible…

que la gente ha de morir en alguna parte.