viernes, 26 de diciembre de 2008
Entre-dos.
Ayer me suicidé.
Fue uno de estos momentos de nada. Estos lapsos entre dos objetivos. Esos lapsos entre-dos en que nos damos cuenta que la vida carece de sentido o, lo que es mucho peor, que detrás de ese sentido que día a día nos esforzamos en construir y mantener, no hay nada.
Momento en que nuestros más anhelados fines se revelan como meras distracciones. Tan iguales unas a otras... tan equivalentes todos ellas a la nada...
Fue en uno de estos momentos que me suicidé. Y no elegí particularmente un lugar ni una forma especial. Fue sólo dejarse caer. Ni siquiera una elección, sólo un dejar ser lo inevitable, dejar de retrasar la muerte.
Ahora, desde este lugar que no puedo confiarles porque no podrían (ni deberían) comprender, me pregunto seriamente cómo es que no todos se dejan caer al vacío, cómo el primer acto inaugural de la conciencia no es el suicidio. ¿Acaso es la necedad de pensarse inmortales?, ¿acaso es la última esperanza de ser los únicos sobrevivientes a la vida?
No, en el fondo todos lo saben, todos lo sabemos. Es simplemente un movimiento que comenzó hace mucho tiempo, una cadena casi infinita de movimientos que tememos profundamente detener porque, (con toda razón) no sentimos nuestra.
Y fue eso lo que me motivo mayormente a suicidarme, el deseo de hacer mío, por vez primera, algo de lo que toda mi vida había sentido temor. Algo con lo cual sólo negándome a ser yo podía entrar en contacto.
Algo para lo cual debía colocarme sutilmente aquí.
En un entre-dos.
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sábado, 20 de diciembre de 2008
Miles de años
Quedé atrapado en esa imagen.
No recuerdo bien cuando, ni tampoco cómo comenzó este hechizo.
Sólo se que ahora estoy aquí, enfrentado a una abstracción hipnótica que me seduce mas allá de cualquier criterio, mas allá de cualquier ultimo recaudo de la razón.
Aquí, en esta superficie plana de horizonte abierto, sólo veo sus ojos, sólo veo su boca.
Sólo me dejo encantar por la belleza de esa conjunción precisa y luminosa en que resulta su sonrisa; por el delicado encanto de sus gestos, tan adecuado a mi gusto que es como si las lluvias de miles de años hubieran grabado en mi materia el detalle de su rostro.
Quedé atrapado en esa imagen. Ahora, tras el paso de miles de años, entiendo. Entiendo que mi destino estaba dibujado sobre las delicadas líneas de esos ojos, sobre la tersa superficie de esa piel; sobre las suaves, deliciosas, cadencias de sus relieves.
Ahora, tras el paso de millones de años, entiendo mi parte, mi único motivo, provocar la unión entre el infinito y ese gesto de belleza.
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miércoles, 10 de diciembre de 2008
Instantánea de un armónico
Adquirí mi consciencia volando.
No recuerdo exactamente cuando fue, a partir de qué momento. Los recuerdos aparecen borrosos y confusos. Solo sé, tengo la certeza, de que ahora soy consciente, a mitad de este vuelo loco, desplegando mis alas en este vuelo totalmente incierto y libre de destino.
Quizás la primera sensación que tuve fue en mi estómago; una multitud de sensaciones que adivino tan complejas y diversas como este mundo que se despliega ante mis ojos. Sensaciones tan intensas que es como si cientos de centros de energía incandescieran en mi interior.
Tengo una compleja sensación de plenitud que abarca todas las emociones posibles, miedo, alegría extrema, odio y rabia, felicidad, amor, esperanza y una profunda, infinitamente extensa, contemplación de lo existente.
Adquirí conciencia en este vuelo loco, a punto de rozar con mi nariz otro punto de consistencia, en ese preciso momento en que algo, algo que solo podría definir como una multiplicidad de sensaciones en mi estómago, produjo un tono luminoso de armonía.

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miércoles, 3 de diciembre de 2008
Infinita maquinaria de reloj

Cuando más penetras en el mundo del teonanáctl,
más cosas se ven
y miras nuestro pasado y nuestro futuro como una sola cosa
que ya se llevó a cabo, que ya sucedió.
Veo caballos robados
y ciudades enterradas cuya existencia es desconocida
y que están a punto de salir a la luz.
Veo y sé millones de cosas.
Conozco y veo a Dios;
un inmenso reloj que palpita,
esferas que giran alrededor y adentro de las estrellas,
la tierra,
el universo entero,
el día y la noche,
el llanto y la sonrisa, la felicidad y el dolor.
El que conoce hasta su fin el secreto del teonanáctl puede ver esa infinita maquinaria de reloj.
María Sabina
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Psiconautica 9 Floripondio II (continuación)

Continúa nuestro personaje (yo hace 10 años) su viaje interdimensional por un parque (Ciudad Universitaria) de Córdoba. El título "Corte" significa cortes en mi memoria y conciencia y pasos instantáneos a otra situación.
Aproximadamente 3 am
El espíritu de las plantas
A medida que me fui internando en Barrio Jardín y en la experiencia de floripondio los recuerdos de la misma se hacen más débiles, confusos y segmentados.
Recuerdo caminar por el barrio pensando en las cosas que allí sucedían, historias mínimas de otros tiempos que nadie nunca había recogido y comentado, sucesos olvidados; sensaciones ocurridas en esos jardines, resonando en el espacio de esas calles y patios.
Corte.
Camino hacia Ciudad Universitaria, me dirijo a un enorme descampado.
Camino con cierta dificultad. Me cuesta coordinar mis movimientos, sobre todo mi pierna izquierda que no puedo mover con normalidad.
A la vista de cualquiera debía parecer una persona con problemas motrices. (y mentales, claro)
En ese momento aparece mi amigo de la infancia Guillermo acompañándome en el paseo. Mientras hablaba conmigo se adelanta (él podía caminar bien) y se esconde detrás del tronco de un árbol. Le digo “dale, sigamos caminando” y cuando voy a buscarlo detrás del tronco…no había nadie.
Esto me sorprendió grandemente y me hizo gracia, recordé que había tomado floripondio y que este extraño suceso debía estar relacionado.
Mi amigo Guillermo era tan real como la calle, o el teclado donde escribo esto ahora. Absolutamente indiferenciable de la realidad.
Corte.
Estoy en el medio de un bosque oscuro, rodeado de árboles, quieto en la oscuridad.
De repente (se me eriza la piel cuando lo recuerdo), veo acercarse un grupo de mujeres.
Largas, extremadamente altas, oscuras.
Vienen hacia mí. Se acercan y me rodean.
Medían 4 o 5 metros y tenían unos brazos largos y extendidos. Sus cabellos eran negros, sus caras eran difíciles de diferenciar entre sus formas. Sus movimientos eran suaves y ondulantes. Gigantescas y elegantes.
Si bien la situación era un tanto atemorizante no tenía miedo en absoluto. Eran presencias conocidas, aunque también había en su actitud algo intimidante. Inspiraban sumo respeto.
Las mujeres comenzaron a moverse a mi alrededor. Se acercaron a los árboles. Eran tan altas como ellos.
Una de ellas se abrazo a un árbol, acomodando sus largos brazos entre las ramas y en un movimiento mágico y repentino...se fundió con él.
Todas hicieron lo mismo.
Ahí comprendí lo que me querían enseñar.
Eran los espíritus de los árboles.
Corte
Camino al costado de una calle de la Ciudad Universitaria. Hay un enrejado metálico y enredaderas a lo largo, trepadas a la reja.
También hay árboles.
Corte
Su cara es una conjunción de elementos vegetales fractalmente agrupados.
Me habla, ¡que alegría de estar escuchando lo que una planta tiene que decir! Yo estoy tan adentro como afuera de esa situación, solo el de adentro comprende y recuerda, el otro mira y disfruta.
¡Todas hablan! toda la inmensa hilera de enredaderas y árboles hablan. No todos quieren comunicarse. Con algunos tengo simpatía, con otros, indiferencia.
Corte
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miércoles, 5 de noviembre de 2008
Psiconautica 9 Floripondio (Brugmansia arbórea var suaveloens)

FLORIPONDIO
Sustancia: Brugmansia arbórea. Var Suaveloens
Cantidad: Decocción de aproximadamente 12 flores
Julio de 1998
Esta fue mi primera experiencia con el Floripondio (Brugmansia Arbórea)
Era una noche de invierno en Córdoba (Argentina).
Estaba con unos amigos, uno de los cuales nos comentó que había un floripondio en el patio del vecino y sugirió tomar un té. Los 5 dijimos estar interesados y fuimos a recoger las flores.
La planta era gigantesca, con unos 5 metros de ancho, 4 de alto y repleta de bellísimas flores blancas.
Hicimos un preparado hirviendo unas 20 flores durante 2 horas aprox.
Lista la preparación, todos empezaron a echarse atrás y nadie se animaba a tomarlo.
A mi me parecía muy interesante y decidí probarlo sin saber exactamente que esperar de la experiencia.
Comencé a tomar el té y bebí ¾ de taza que equivalían a aproximadamente unas 10 o 12 flores. (Luego sabría que eran aproximadamente 3 o 4 dosis).
Cuando lo terminé mis compañeros decidieron irse a casa. Eran aproximadamente las 24hs.
En ese momento la sustancia comenzó a hacer su efecto. Los primeros síntomas consistían en un malestar similar al estado pre gripal. Un dolor o incomodidad en la piel, falta de fuerza y luego una extrema sequedad en la garganta que me hacía dificultoso tragar hasta mi propia saliva.
Me llevaron en auto hasta mi casa y me quedé solo buscando las llaves para entrar.
Paseo onírico por Barrio Jardín
La fachada de mi casa era irreconocible. Estaba tan estirada hacia los costados que no podía estar seguro que fuera efectivamente mi casa. Parecía tener 30 metros de ancho cuando en mi percepción habitual medía 5 o 6.
Convencido de la imposibilidad de saber si era o no mi casa (y ante la duda de entrar en la casa de otra persona), decidí dar un paseo por el barrio.
O eso me proponía hacer, dado que el barrio ya no era el mismo de siempre.
Debo decir que las formas de las casas, la calle, las veredas no habían cambiado tanto; eran más bien los nuevos vecinos que paseaban por la calle lo que se alejaba en mucho a una situación normal.
Seres de diferentes tamaños, formas, colores y consistencias deambulaban tal como yo en un paseo onírico por Barrio Jardín (El nombre “real” del barrio donde vivía y que recibe ese nombre por que todas las casas tienen jardines)
Seres principalmente compuestos de estas pelusillas blancas. Finos hilos que unían pequeños círculos o gotas de agua, con pequeñas antenas transparentes y suaves movimientos ondulantes.
Estos seres se hallaban por todas partes, en el suelo, en las rejas de las casas, en los árboles, colgando de los tendidos eléctricos y postes.
Yo los miraba fascinados. Los cogía con mis manos y estudiaba sus movimientos.
Mi sensación no era tanto la sorpresa de ver algo inédito como la de no haberme dado cuenta antes que ellos estaban allí, conviviendo con nosotros simultáneamente en mundos superpuestos.
Recuerdo vagamente pasar un tiempo observando su increíble variedad, maravillado de sus presencias. Era como haber abierto los ojos a algo que siempre estaba allí, estos seres que se superponían a nuestra realidad. Pequeños fantasmas intangibles.
Sumergido en este mundo infinito, atravesado por la sensación de viaje interdimensional, fui lentamente adentrándome en un campo de experiencia que mi memoria no puede integrar.
A partir de la 1 ½ hora o 2 de ingestión (2 am) solo tengo recuerdos esporádicos. Imágenes, flashes de memoria. Mirar fascinado estas existencias novedosas. Hablar y comunicarme con plantas. Enredaderas, árboles, flores.
Esta amnesia parcial abarca toda la noche. Los recuerdos que tengo consisten en capítulos separados de un viaje interdimensional. Con sus propios ambientes, temáticas y protagonistas, quizás el mas cambiante yo mismo. (¿yo? ¿mismo?).
Fragmento de Brugmansia: llave infinita de universos superpuestos
Nota al lector
El floripondio y la solanáceas en general (daturas, mandrágora, belladona, beleño, tabaco) son plantas con las que debemos tener especial precaución, la sobredosis mortal se halla peligrosamente cerca de la dosis media activa. Durante sus efectos podemos olvidar fácilmente que estamos colocados. Es muy recomendable tener un guía y compañero de viaje que nos cuide.
Ver en: www.erowid.org
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martes, 14 de octubre de 2008
Carta perdida
"(...)amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar. " Nietzsche
El final de un amor
no consiste en el día en que dejamos de vernos
en el momento consensuado en el que dejamos atrás los encuentros
ni en el lapso angustiante en que nos atrapa la nostalgia
El final de un amor
no es señalable por la llegada de otro
ni siquiera por un momento de odio
y de certeza de no retorno
El final de un amor no es delimitable
no se puede ubicar en un día
en unos años
ni en un suceso
El final de un amor no existe
porque el amor es una vivencia de intensidad
una experiencia de extensión indefinida
que nos puede volver a alcanzar
cualquier día
cualquier instante impensado
cuando creemos que todo ha terminado
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sábado, 4 de octubre de 2008
Los besos de Anja
Tus besos son música
finos armónicos que resuenan en los pliegues de mis labios
suave composición de la vibración conjunta de nuestras pupilas
Calor que abrasa y funde nuestras pieles en una superficie indiscernible
Tus besos son claves
Jeroglíficos imposibles que me transportan a un tiempo en que fui niño
sutiles formas que abren la dimensión de lo infinito
entre los rayos del sol
Tus besos me arrojan
No me dejan opción alguna más que lanzarme
salvar la distancia de este salto imposible,
de este abismo entre los espacios de tu presencia.
Y no quedan más hechizos que tus encantos.
Soy libre para volver a volar.
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sábado, 27 de septiembre de 2008
Psiconautica 8. Amanita Muscaria

Este informe-relato está compuesto por 2 experiencias diferentes: la segunda y tercera ocasión que tomé Amanita muscaria. Las referencias a "Alicia" son acerca de "Alicia en el país de las maravillas"
La dosificación de la Amanita Muscaria cambia drásticamente de un espécimen a otro.
Ver: www.erowid.org
AMANITA 2 da ocasión.
23:15 hs Primero 2 cabezas pequeñas,
los 5min lo siento en el estomago.
24 hs han pasado 45 min y sentimos el colocón. Se manifiesta como un “vértigo”. Pasan 20 minutos más y se ha estabilizado.
24:30 hs esperamos media hora y deducimos que no va a subir mucho más.
Tomo ½ cabeza mas y a los 20 min otra ½.
Luego de la primera ½ , a los 5 min siento una subida del colocón.
1:00hs A los 30 min como otra ½. Han pasado 2hs de la primera toma y he tomado 3 1/2 cabezas desde el principio.
Ya no vuelo a tomar. El gusto del muscimol me satura, es como eléctrico.
El colocón no es fácilmente perceptible (quizás porque aun no lo conozco del todo?). Hay una gran capacidad auditiva, una percepción muy amplia de todo el rango auditivo (bajos, medios y agudos)
La percepción visual se altera de una forma no muy evidente, no definida. Como un distanciamiento de la mirada. Si jugáramos a que es posible diferenciar la mirada (estímulo lumínico-cadena electro química del potencial viajando por la neurona hasta el centro de la) interpretación de lo visto, diría que sus efectos son en esta ultima instancia (interpretación del estimulo), imaginario mas que mecánico-eléctrico. Un distanciamiento secundario. Casi en un plano simbólico de la percepción visual, pero imaginario.
Es como poder dormir despierto, imaginar dormido, una energía muy fuerte recorre mi cuerpo, me siento muy fuerte, activado
Un placer intenso recorre mi cuerpo.
Si hablamos con mi compañera se corta el colocón pero al estar callado siento como me sumerjo en el estado, semi onírico, semi imaginativo. Semi voluntario, semi involuntario
Notamos que hay que concentrarse para entrar en el estado
4 hs. Me acuesto en la alfombra, hecho un bollito como un gato (Alicia no estaba con un gato?), dormilón y calentito. voy entrando lentamente en el colocón de Alicia.
Me quedo dormido, no sé que he soñado, pero si siento haber estado como en historias parecidas a las del floripondio.
Me despierto y veo que mi compañera come, tengo hambre y como yo también.
Los efectos no sobrepasan este punto, he ido un poco mas allá de la primera vez. Proporcional a lo que ingerí.
Me voy a dormir definitivamente.
Duermo bien y despierto muy bien, totalmente despejado.
Comentarios
Para entrar en el efecto completamente debería comer 3 setas juntas, hasta 5 o 6 no serian demasiado, creo.
Energizantes y oníricas, placenteras y lúdicas. No tan introspectivas. Sexuales.
Ampliare luego de otra experiencia.
AMANITA 3 prueba
Esta vez comimos unas 4 o 5 setas de mediano tamaño. Todas seguidas en menos de 20 minutos.
Salimos a caminar.
Las Primeras sensaciones se dan a los 35mnts aproximadamente.
La Amanita me proporciona una sensación de atracción por la gente. Me llaman mucho la atención.
A la 1h y media siento una energía muy poderosa en el cuerpo. Alternativamente se transforma en energía sexual, (si me concentro en la sexualidad).
Mentalmente no es fácil de conceptualizar. La energía carga ideas, imágenes.
Pequeños shocks eléctricos cambian drásticamente las perspectivas. Estos shocks son tanto mentales como físicos.
Caminamos energizados, yo por momentos, muy excitado. Poderoso
La gente es muy interesante.
Decidimos volver a casa. Empezamos a cansarnos en el camino, la energía deja paso a un sueño tan poderoso como la anterior excitación, Mi compañera se queda dormida caminando. Yo resisto por necesidad de llegar a casa.
Llegamos finalmente y nos vamos a acostar. Ella se duerme profundamente. Yo, en cambio, comienzo a despertarme y energizarme otra vez. Me comienzo a excitar.
Mi polla se pone durísima. Mi compañera está dormida, la intento despertar y no responde.
Me surge la idea de cojerla de todas maneras, así, dormida, como a Alicia.
Está de costado. La idea de cojerla sin su consentimiento me excita tremendamente. Yo estoy en un estado semi onírico, lo único que me mantiene despierto, que se mantiene despierto es mi polla terriblemente dura, irremediablemente encendida.
La tarea es complicada....
Ella se despierta un poquito, sólo como para darse cuenta que la estoy follando y se vuelve a dormir.
Mi amor duerme un sueño de placer. Sueña que la follo, que la follan ricamente.
Ya estoy entero dentro suyo y me voy a correr. Voy a hacer una marea, un mar de gigantescas olas de placer desbordando todo continente.
En la mayor profundidad, más allá de todo espacio sólo queda un pequeño punto, un pequeño y rojo circulo de Amanita que me mira y se sonríe.
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martes, 2 de septiembre de 2008
De repente
De repente me di cuenta.
Todo estaba revuelto, y desordenado. La habitación parecía haber sido vaciada. Lo que yo pensaba que eran los objetos de mi hogar eran meros sustitutos de colores similares.
En realidad el parecido era muy burdo, no entiendo ni siquiera como pude haber sido tan toscamente engañado. Debí haber estado hipnotizado.
Ahora mi mirada se paseaba por los estantes vacíos, por las superficies revueltas de las estanterías, por el suelo donde quedaban sólo las cosas sin importancia.
Una caja de cartón estaba en el lugar del televisor. La nevera era un cajón de madera de verdulería. Donde había sillones quedaban solo dos cojines viejos y manchados de vino. Los que yo creía mis libros eran papeles amontonados y diarios viejos apilados. En mi cuarto no había cama, sólo una manta estirada en el piso.
¿Cuánto tiempo habría estado viviendo así? ¿Desde cuándo estaba viviendo en esta especie de sueño hipnótico? ¿Días?¿meses?¿quizás años?
Pero lo más importante: ¿Quién me había hipnotizado? ¿Por qué razón?¿Con qué objetivo?
Mi cabeza daba vueltas. Todo. TODO se deshacía, nada tenía ninguna familiaridad. Cada pequeño hábito y objeto al que quería recurrir para refugiarme de este caos, de esta gigantesca farsa desmontada, era una nueva sorpresa. No había en mi casa ningún elemento regular. Ningún espacio que se correspondiera con lo que yo pensaba que era mi vida hasta esta mañana, antes de despertarme.
Era terrible, mi piel se erizaba de vértigo. Se abría un abismo de incertidumbre absoluta: ¿hasta dónde llegaba esta farsa, hasta dónde llegaba el engaño? Sentí que mi estómago estaba a punto de escupir mi última comida. ¿Qué habría comido? Yo pensaba que un poco de carne y patatas. ¿Qué habría sido EN REALIDAD?
No pude más, mis ojos no podían refugiarse en un sólo lugar que no me lanzara a la incertidumbre más absoluta. Fugándose una y otra vez de una visión terrible para caer nuevamente en otra.
Sentí una arcada de vómito inminente y corrí tambaleante hacia el lavabo. En el camino tropecé con botellas, cajas de cartón y pedazos de hierro irreconocibles. Vomité arrodillado junto al váter. Pedazos informes y líquidos ácidos. Vomité una y otra vez. Mientras lo hacía pensaba en mi vida, en la que yo creía mi vida: mis proyectos, la gente que conocía. ¿Los habría conocido realmente? ¿Habría salido alguna vez de este piso-basurero? ¿Mi familia sería igualmente irreal? ¿Hasta dónde?¿HASTA DÓNDE LLEGABA ESTE ENGAÑO?
Me incorporé, sequé mi boca con mi brazo y me dirigí a lavarme un poco.
Me acerqué a la pileta del baño. Cargué un poco de agua marrón y sucia y me mojé la cara. El mismo tacto de mi piel me era extraño. Suspiré totalmente agotado, totalmente entregado a un vértigo terrible de irrealidad cuando levanté la vista y me vi en el espejo o...mejor dicho.... LE VÍ.
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lunes, 1 de septiembre de 2008
Los lobos del pequeño Hans
El pequeño Hans tiene una manada de lobos en la cabeza.
Una jauría salvaje.
Aúllan, enseñan los dientes y sus ojos terribles en la oscuridad completa.
Los lobos del pequeño Hans emigran.
Trazan líneas impredecibles por las estepas de su cabeza.
Se ubican en sus lóbulos y planifican detalladamente la próxima cacería.
Se distribuyen de forma errática en su cerebro interno y coordinan movimientos expansivos de multiplicación indefinida.
Los lobos del pequeño Hans se agrupan.
Se excitan con sus alientos cálidos y olores penetrantes.
Los lobos follan. Se trenzan en movimientos orgiásticos de manada indiscernible.
Acaban, explotan y se deshacen en orgasmos eléctricos de vía láctea.
Los lobos del pequeño Hans cazan.
Acechan sus presas en la oscuridad y asesinan.
Desgarran. Hunden, clavan sus colmillos en la carne roja.
Saborean el gusto a eternidad de cada gota de sangre en sus finas lenguas.
El pequeño Hans tiene una manda de lobos en su cabeza.
Su madre lo mira.
Mira sus ojos absortos y le pregunta:
¿Que tiene mi niño en su cabeza?
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miércoles, 27 de agosto de 2008
La eternidad de este instante
Vuelvo sobre una idea. Sobre un concepto que me apasiona y me seduce: la eternidad de este instante.
Los mayas decían “el tiempo es arte”. ¿Qué implicaciones tiene esa afirmación? ¿Esa actitud? Que el tiempo es un objeto de contemplación y belleza; pero también, y sobre todo, que el tiempo es el resultado de una actividad, un objeto de creación.
El tiempo es un resultado de una actividad sobre nuestra sensibilidad Sensibilidad en la medida en que consiste en una percepción de los movimientos y, por otra parte, actividad en la medida en que es un resultado de nuestra imaginación: una segmentación del caos que permite efectuar atribuciones de cambios y constancias.
Una dirección del arte sobre el tiempo es la expansión de esa sensibilidad. La aceleración de nuestras percepciones. La descomposición infinita de los núcleos de la percepción en componentes inagotables. Pero este movimiento no sólo marca un cambio de velocidad sino que nos permite visualizar un absoluto de discontinuidad e inconmensurabilidad temporal que se estira indefinidamente. Y si algo necesita una atribución de tiempo es la posibilidad de efectuar medidas: segmentos comparables. El cambio de perspectiva, entonces, nos lanza a algo más que una nueva perspectiva: nos lanza a un flujo donde el tiempo no existe porque no hay con qué medirlo.
El Nierika era esta puerta. Entrada a un lugar no espacial, un no-tiempo donde todo existe simultáneamente.
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Me paro sobre un punto infinitamente divisible que no es nada mas que mi propia certeza, mi propia consistencia como ser pensante.
Aquí, allí; ubicado sobre este escenario de la mente, veo como toda percepción esta compuesta, no hay núcleo, no hay lumen ni átomo y la única forma de hacer medida es petrificarme sobre una emoción, sobre otra idea que en este momento me es extraña.
Este instante florece y se expande. Me arrastra, tiene un efecto sobre mí: me descompone y multiplica tanto como lo veo fragmentarse.
Las velocidades se deshacen: ¿se aceleran? ¿enlentecen? ¿Cómo medir cuando ya no hay regla? ¿Cuando la norma es lo que se escapa y todo atributo se deshace en un devenir inasignable?
La eternidad de este instante es un hueco en toda consistencia. Una trans-dimensión de toda asignatura, de toda atribución de continuidad. La eternidad de este instante abre un acontecimiento que tiende un puente al infinito. Sensación de perspectiva que no se detiene, que atraviesa bloques de velocidades que coexisten. La eternidad de este instante traza un tiempo de pura sensación, un tiempo absolutamente relativo que absorbe todo movimiento.
La eternidad de este instante es infinita. Un suceso sin comienzo que hunde (y pierde) su principio en un indefinible. No hay historia en la eternidad de este instante, no más que como vanos intentos de detener el movimiento. De petrificar la percepción. De hacerla representación y reintegrarlo todo a mi persona.
Y aquí, allí ya no estoy más que como un diminuto componente de la inmensidad: otro universo de sensación que espera en la eternidad de su propio instante.
Psiconautica 7. Ayahuasca
Ayahuasca peganum harmala-psychotria viridis
Cantidades: 3 grms de peganum harmala (ayahuasca: IMAO) en infusión
16 grms de psychotria viridis (chacruna: DMT) en infusión
Lugar: mi casa, el sillón de los viajes
Ambientación: Música seleccionada, oscuridad y en soledad. Mi novia dormía en otra habitación.
Otras sustancias: Marihuana special K y stonedge un poquito luego de cada trago para el mal sabor y las nauseas.
Desarrollo: 23:30 : 3grms de peganum
23:45 se siente en la panza
00:10 chacruna ½ dosis
00:40 malestar estomacal seguido de vómitos
1:00 pleno colocón. Visuales increíblemente bellos y una voz que me relata, me cuenta, me explica la belleza del universo.
1:45 bajan visuales y la voz, pero se mantiene el colocón emocional con profundo insigth, gran apertura emocional.
2:00 ½ dosis mas de chacruna
2:30 malestar estomacal seguido de vomito. mucho mas suave todo (el malestar, los vómitos, el colocón)
4:20 fin de la música y el colocón.
Comentarios
La cantidad de psychotria viridis que tome en las dos veces podría haber sido separada en 2/3 primero y otro 1/3 después, antes de que se apagaran los efectos de la primera toma. (en lugar de ½ primero y ½ después como hice)
De esta manera los efectos psicoactivos se hubieran manifestado con más intensidad y mayor extensión de tiempo.
Igualmente hubiera tomado un poquito más de harmala, para ayudar en la intensidad pero no hubiera sido tan importante.
El viaje tuvo como elementos fundamentales las sensaciones corporales y elementos emocionales que hacen a mi vida cotidiana de la actualidad.
La primera sensación que experimenté estuvo relacionada con el malestar estomacal y el miedo a adentrarme en el colocón. Miedo a hacerlo solo, pensar que era innecesario, pensar si no era mejor dejar la ayahuasca y seguir con una vida de menos sobresaltos, de mas confort, “cómodamente adormecido”, quedarme a ver televisión en vez de estar haciendo estas cosas, etc.
Recuerdo pensar también que era un camino que querría recorrer para saber si realmente lo quiero continuar. Recuerdo pensar que la vida es corta e intensa y que más vale conocer lo que deseamos para saber si nos satisface, nos hace feliz.
Estos pensamientos estaban a medio camino entre la conciencia normal y el efecto ayahuasca que por el momento estaba concentrado en el estomago.
Recuerdo pensar en lo parecido que es al efecto de las setas (Psilocybe Cubensis), sobretodo al principio y en la sensación de digestión de la infusión. Una actividad estomacal pesada y luego la subida de la sustancia (dmt) al cerebro, momento en que las intelectualizaciones dejan paso a las vivencias.
Esto se fue desarrollando a lo largo de los primeros 30 minutos desde la toma de chacruna (psychotria) llegando a su punto máximo en el momento del vómito.
Como siempre (cuanto cuesta aprenderlo) el malestar estomacal iba creciendo en la medida en que me resistía a dar paso a la experiencia.
En ese momento mis pensamientos y emociones se hallaban en un estado de “asociación libre” psicoanalítica. Repasando conversaciones, gestos, pensamientos de mi vida actual.
De repente comencé a sentir-visualizar la bebida trabada en un conducto que se angostaba. Pensé (¿o sentí una voz?) que me decía que este malestar previo al comienzo del colocón iba a tomar el tiempo que yo quisiera. El que fuera necesario hasta que lo dejara manifestarse.
Una voz-pensamiento muy paciente, una voz sin tiempo.
Así me di cuenta que al angostar ese tubo solo lograba crear presión y malestar, que debía relajar y dar paso a ese líquido, dejarlo fluir a su destino inevitable.
De esta manera vomité. Sentí el colocón como una presencia seria y poderosa que surgió del centro de mi cuerpo y salió por mi boca.
Como siempre, el vomito no fue mucho, mas sensación que líquido.
Pero el efecto purgante sí fue pleno. Realmente saque cosas que incordiaban mi estomago. (Aunque no había comido nada varias horas antes)
En ese momento, mientras terminaba de vomitar, comenzó la experiencia.
En el fondo del balde donde vomitaba emociones pude entrever por instantes la cara-puerta-entrada de la ayahuasca. La visión del mundo de la dmt. Oscura y colorida, brillantemente azul y negra.
Reflejado en mi vomito, en el interior del balde, estaba mi otro yo psiconáutico. Era una presencia fugaz que solo dejaba una sensación, un sonido, una imagen de colores.
Así comenzó la parte más psicoactiva de la experiencia, esta imagen dio paso a todo un mundo psicodélico, minuciosa y delicadamente tallado de geometría natural y colorida, desplegando belleza abundante, haciéndome regocijar de placer visual.
En ese momento volví a oír claramente la voz del principio, esa voz me describía y contaba la belleza del mundo, la simpleza de las cosas.
Una voz calma y profunda, una voz sin tiempo, poética; que hablaba y me contaba lo que estaba viendo. Seres y ciudades de otros tiempos, culturas y épocas de las que no han quedado registros. Sus vidas, su música y pensamientos conectados a través del tiempo y el espacio por esta voz que todo la ha visto.
Ese fue el momento mas interesante y bello de la experiencia, sumergido en maravillas de colores y formas, envuelto en esa voz sabia y amable, acompañado de la música que ponía un escenario a mi pensamiento.
Este estado duró unos 45 minutos, diluyéndose gradualmente. Apagándose lentamente los colores y la voz y dejando paso a sensaciones corporales y un curso de pensamiento mas cerca de la conciencia habitual.
De todas maneras, es éste el momento donde conectamos la experiencia anterior con nuestras vidas cotidianas, con nuestras emociones diarias.
Esperé, y al ver que había terminado el efecto dmt decidí tomar una ½ dosis más. Habían pasado casi 2 horas desde la toma anterior.
El curso fue muy parecido. Solo que los malestares fueron mas leves dado que no me resistía y el vomito fue mas fácil y menos cargado de emocionalidad. Sentí cada parte de mi estómago, del movimiento interno que produce un vómito. Increíble.
El efecto fue mas leve, casi no tuvo efectos visuales y la voz anterior.
Esta segunda etapa fue más emocional y conectada con mi vida diaria.
A la 1:15 hora de esta toma la música fue terminando junto con el colocón. Un final muy lindo con Charly García y su Fifteen for ever.
Con aplausos emocionados de todo el mundo.
jueves, 31 de julio de 2008
Psiconautica 6 Psilohuasca
Psilohuasca
Sustancias.
Peganum harmala. 3g de semillas extraídas en infusión con agua y limón.
Psilocybes Cubensis. 2 g de setas secas.
Marihuana. (special k) Unas caladas al comienzo y al final de la experiencia.
Selección de música.
Administración
Inicio. 19:20 infusión de 2 g de harmalina. + 1 g de cubensis.
20:08 hs Siento la harmalina pero casi nada de la psilocibina
20:20 infusión de 1g de harmalina aproximadamente + 0,3g de cubensis
No puedo definir claramente si estoy colocado
21.00 tomo 0,7 g mas de cubensis
21:30 efecto claramente psicoactivo. Comienza la experiencia psicodélica.
23hs obviamente, el efecto se ha retardado en manifestar. Empiezo a sentir ahora la metabolización de los primeros hongos que tomé
23:30 efecto cumbre. Me quiero movilizar y me es muy difícil controlar mi cuerpo. Con mucha dificultad llego al lavabo.
24:40 la clásica subida y bajada de los psilocybes. El efecto empieza a reducirse pero en ocasiones vuelve con intensidad.
1:30 el efecto claramente psicoactivo se reduce y deja paso a un curso de pensamiento difícilmente categorizable. En los limites de lo psicoactivo. Al fin y al cabo, ¿no es el pensamiento una manifestación alucinatoria?
2:30 Me incorporo y me ducho. Vaselina post psilocybes.
3:30 Me voy a dormir. Sueño muy fácil y despertar súper despejado.
Experiencia
He tenido numerosas experiencias con psilocybes, mayormente con stropharia cubensis, siendo esta una de mis drogas preferidas.
Alrededor de 1 año antes de la experiencia que contaré a continuación, tuve la oportunidad de tomar ayahuasca (combinación peganum harmala-psychotria viridis).
Esa experiencia fue muy interesante y decidí entonces probar la combinación psilocybes-harmalina que, por otro lado, fue la primera ayahuasca (propiamente psilohuasca) que preparé e ingerí en soledad.
Preparé entonces una infusión de peganum harmala (alrededor de 3 o 4g) y unos 2 g de psilocybes cubensis secos.
A las 19:30hs tome la harmalina (aprox 2g) y acto seguido ingerí 1g de cubensis.
Coloque una sesión especialmente preparada de música y me relajé acostado en la oscuridad.
Pasaron unos 50 minutos y solo sentía la actividad de la harmalina. (poco evidente por sí misma). Juzgando que no era suficiente decidí tomar el resto de harmalina (1g más) y 0,5 g más de psilocybes.
Esperé otra media hora y no podía definir si estaba claramente colocado; decidí entonces tomar 1gr de cubensis para aumentar el efecto. (En ese momento completé la dosis total ingerida de 3g de peganum y 2 g de cubensis).
Luego de ½ hora de esta última ingestión comencé a percibir con claridad el efecto psicoactivo. Eran las 21 30hs y habían transcurrido 2 horas desde la primera ingestión.
La primera manifestación fue como una súbita presencia que se colocó frente a mí. No me refiero a un objeto externo en mi visión sino a una sensación de compañía, como si los cubensis hubieran dicho “estamos aquí”
Luego visualicé (con los ojos cerrados) un mandala giratorio y cambiante. Tenía colores violetas, azules y rojos, con formas complejas y claramente definidas.
Al cabo de un tiempo esta imaginería psicodélica geométrica dejó paso a visualizaciones de espacios y ambientes más típicos de mi experiencia con ayahuasca. Una visión ambiental, con aperturas de escenarios amplios y sobrecogedores, tan visuales como emocionales.
Así transcurrió aprox 1 hora. Disfrutando y explorando estos ambientes y escenarios. Tan pronto abriéndome a la contemplación de un universo gigantesco como sumergiéndome en la infinitud de un punto diminuto.
Luego, aprox a las 23 hs hubo un vuelco en el colocón: la aparición de dos personajes (arquetipos, espíritus, imagos intrapsíquicas, llámelos cada uno como quiera)
Entre los abundantes dibujos de colores comenzó a dibujarse la imagen de un rostro. Un rostro de mujer increíblemente bello conformado de diminutas e incontables formas psicodélicas, todas ellas agrupadas con la forma de una cara. El conjunto era como una máscara veneciana.
Este rostro dio paso a la visión total del cuerpo de este ser (una mujer) y luego apareció su compañero (un hombre). Sus pieles eran doradas y luminosas y sus cuerpos estaban constituidos de millones de pequeñas figuras de colores en continuo movimiento. Como ataviados de brillante harmalina y cuidadosamente adornados de fractales psilocibínicos.
Juntos me mostraron los más increíbles paisajes. Rostros de otras épocas. Lugares sin tiempo.
Con la música de Ozric Tentacles, dibujaron una fiesta de placeres y misterios, una fiesta tan divertida como sobria.
Me enseñaron espacios secretos, puntos fundamentales de mi historia y mi existencia, trazando luego el mapa de un delirio de placer con destino a la fuga del sentido.
No vale la pena pedirle a las palabras la tarea imposible de esta descripción; solo señalar que fue fantástico y que éste fue solo el comienzo.
Mi sensación final de la experiencia fue la de un acompañamiento, la de una guía por escenarios insólitos por parte de mis compañeros psilocibínicos. Escenarios donde lo interno y externo se mezclan hasta el punto de confundirse y dar paso a una nueva sensación de espacialidad. Escenarios de mi mente? Escenarios del mundo objetivo? Donde está el punto divisorio? Creo que éstas preguntas me dejaron mis compañeros psilocybes.
A las 23:30 quise ir al lavabo y me costó muchísimo caminar, mis piernas estaban débiles y mis cálculos espaciales eran pésimos, muy torpes. En ese momento estaba sumamente colocado.
Entre las 24hs y las 2 am fui experimentando las clásicas subidas y bajadas del efecto psilocibínico. Por momentos no tan colocado y seguidamente un tremendo colocón.
Estas subidas y bajadas fueron reduciéndose dejando paso a un curso de pensamientos y sentimientos difícilmente categorizables.
A las 2:30hs di por terminada esta increíble experiencia.
Comentarios.
Quisiera trasmitirle a quien realice esta experiencia que el tiempo del efecto del cubensis con harmalina demora unas 2 a 3 hs en llegar a su punto culmine. Quien se apresure en tomar mas de lo necesario se expondrá a un largo y muy fuerte colocón.
En mi experiencia llevó unas 3 hs llegar al efecto pico.
Como conclusión de esta primera experiencia diría que es recomendable tomar 2g de cubensis e ir ingiriendo la harmalina a intervalos de 1h hasta las 3 hs de la primera ingestión.
Interactúan perceptiblemente psilocibina y harmalina?
Respecto a la interacción (en cualquier sentido que sea tomada, sinergia, potenciación) considero que es existente sin lugar a dudas.
Se extiende la duración de los efectos, así como también la intensidad de la psilocibina.
Respecto a la cualidad psicodélica de la experiencia considero que en ese plano las diferencias existen pero son muy difíciles de establecer.
De todas manera las combinaciones harmalina-dmt difieren en mayor medida con la dmt aislada que la combinación harmalina-psilocibina con la psilocibina aislada.
El “efecto ayahuasca” podría decirse que no existe en la combinación harmalina-psilocibina, al menos en la forma y cualidad de interacción que se manifiesta en las combinaciones harmalina-dmt, o harmalina 5-meo-dmt
En el caso de la interacción harmalina-psilocibina la conceptualizaría como una potenciación donde, sin estar ausente del todo, el efecto sinérgico desempeña un papel menor.
lunes, 30 de junio de 2008
Farmacopoesía

Pero es difícil en una tarea de este tipo lograr diferenciar lo personal de la sustancia, lo que se manifiesta en mí por ella y lo que se debe solo a mí.
Mas aún, veo que nada de eso es posible.
Lo que se manifiesta es un juego de partes, una unidad indisoluble. Lo que se manifiesta de ella en mí solo sucede en mi cuerpo, como el encuentro de dos amantes. Como un beso.
Esos millones de moléculas, entran y fluyen líquidamente por mi cuerpo. Desencadenando multitudes de relámpagos, millones de contactos orgásmicos. Organizando ríos de activación, flujos, mareas de potenciales eléctricos que continúan como avalanchas y configuran de una manera única e irrepetible ese momento, esos billones de encuentros tan ansiados.
Es imposible separar cada aportación. Sería como tratar de desmenuzar el amor en diferentes movimientos pendulares; como reducir el sexo a un roce genital.
Esas simples estructuras bellamente nitrogenadas, enlazadas en un abrazo carbónico, ostentando como pendientes mundos circulares de oxígeno, universos tumultuosos de fósforo y sulfuro. Atrayéndose polarmente como osos blancos envueltos en mantas circulares de energía.
Cómo describir ese contacto mágico? como atribuir el efecto que provocan a un solo punto? Cómo ignorar que la presencia distante, el ansia, la particularidad y unicidad de ese momento también excita y origina?
Indudablemente no existen dos términos aislables. Indudablemente los signos que usemos para tal separación dejarán su marca indeleble de asepsia fría. De eterno retorno a la fuente de la pérdida. Un seguro desconsuelo de metodología.
Quizás la única descripción que me conforme sea artística, poética, sensual.
Quizás solo así, dejando que las palabras se enlacen polarmente como osos blancos, disfrutando de su roce y su compañía, liberándolas de toda utilidad y dirección. Quizás así puedan transmitir ese inabarcable momento de sensorialidad y configurar como un instante estético este diminuto universo de cristal