miércoles, 5 de noviembre de 2008

Psiconautica 9 Floripondio (Brugmansia arbórea var suaveloens)





FLORIPONDIO



Sustancia: Brugmansia arbórea. Var Suaveloens
Cantidad: Decocción de aproximadamente 12 flores
Julio de 1998




Esta fue mi primera experiencia con el Floripondio (Brugmansia Arbórea)
Era una noche de invierno en Córdoba (Argentina).
Estaba con unos amigos, uno de los cuales nos comentó que había un floripondio en el patio del vecino y sugirió tomar un té. Los 5 dijimos estar interesados y fuimos a recoger las flores.
La planta era gigantesca, con unos 5 metros de ancho, 4 de alto y repleta de bellísimas flores blancas.
Hicimos un preparado hirviendo unas 20 flores durante 2 horas aprox.

Lista la preparación, todos empezaron a echarse atrás y nadie se animaba a tomarlo.
A mi me parecía muy interesante y decidí probarlo sin saber exactamente que esperar de la experiencia.
Comencé a tomar el té y bebí ¾ de taza que equivalían a aproximadamente unas 10 o 12 flores. (Luego sabría que eran aproximadamente 3 o 4 dosis).
Cuando lo terminé mis compañeros decidieron irse a casa. Eran aproximadamente las 24hs.
En ese momento la sustancia comenzó a hacer su efecto. Los primeros síntomas consistían en un malestar similar al estado pre gripal. Un dolor o incomodidad en la piel, falta de fuerza y luego una extrema sequedad en la garganta que me hacía dificultoso tragar hasta mi propia saliva.
Me llevaron en auto hasta mi casa y me quedé solo buscando las llaves para entrar.


Paseo onírico por Barrio Jardín


La fachada de mi casa era irreconocible. Estaba tan estirada hacia los costados que no podía estar seguro que fuera efectivamente mi casa. Parecía tener 30 metros de ancho cuando en mi percepción habitual medía 5 o 6.
Convencido de la imposibilidad de saber si era o no mi casa (y ante la duda de entrar en la casa de otra persona), decidí dar un paseo por el barrio.
O eso me proponía hacer, dado que el barrio ya no era el mismo de siempre.
Debo decir que las formas de las casas, la calle, las veredas no habían cambiado tanto; eran más bien los nuevos vecinos que paseaban por la calle lo que se alejaba en mucho a una situación normal.
Seres de diferentes tamaños, formas, colores y consistencias deambulaban tal como yo en un paseo onírico por Barrio Jardín (El nombre “real” del barrio donde vivía y que recibe ese nombre por que todas las casas tienen jardines)
Seres principalmente compuestos de estas pelusillas blancas. Finos hilos que unían pequeños círculos o gotas de agua, con pequeñas antenas transparentes y suaves movimientos ondulantes.
Estos seres se hallaban por todas partes, en el suelo, en las rejas de las casas, en los árboles, colgando de los tendidos eléctricos y postes.
Yo los miraba fascinados. Los cogía con mis manos y estudiaba sus movimientos.
Mi sensación no era tanto la sorpresa de ver algo inédito como la de no haberme dado cuenta antes que ellos estaban allí, conviviendo con nosotros simultáneamente en mundos superpuestos.
Recuerdo vagamente pasar un tiempo observando su increíble variedad, maravillado de sus presencias. Era como haber abierto los ojos a algo que siempre estaba allí, estos seres que se superponían a nuestra realidad. Pequeños fantasmas intangibles.
Sumergido en este mundo infinito, atravesado por la sensación de viaje interdimensional, fui lentamente adentrándome en un campo de experiencia que mi memoria no puede integrar.
A partir de la 1 ½ hora o 2 de ingestión (2 am) solo tengo recuerdos esporádicos. Imágenes, flashes de memoria. Mirar fascinado estas existencias novedosas. Hablar y comunicarme con plantas. Enredaderas, árboles, flores.
Esta amnesia parcial abarca toda la noche. Los recuerdos que tengo consisten en capítulos separados de un viaje interdimensional. Con sus propios ambientes, temáticas y protagonistas, quizás el mas cambiante yo mismo. (¿yo? ¿mismo?).


Fragmento de Brugmansia: llave infinita de universos superpuestos

Nota al lector
El floripondio y la solanáceas en general (daturas, mandrágora, belladona, beleño, tabaco) son plantas con las que debemos tener especial precaución, la sobredosis mortal se halla peligrosamente cerca de la dosis media activa. Durante sus efectos podemos olvidar fácilmente que estamos colocados. Es muy recomendable tener un guía y compañero de viaje que nos cuide.
Ver en: www.erowid.org

.

martes, 14 de octubre de 2008

Carta perdida

-

"(...)amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar. " Nietzsche




El final de un amor
no consiste en el día en que dejamos de vernos
en el momento consensuado en el que dejamos atrás los encuentros
ni en el lapso angustiante en que nos atrapa la nostalgia

El final de un amor
no es señalable por la llegada de otro
ni siquiera por un momento de odio
y de certeza de no retorno

El final de un amor no es delimitable
no se puede ubicar en un día
en unos años
ni en un suceso


El final de un amor no existe
porque el amor es una vivencia de intensidad
una experiencia de extensión indefinida
que nos puede volver a alcanzar

cualquier día
cualquier instante impensado

cuando creemos que todo ha terminado


-

sábado, 4 de octubre de 2008

Los besos de Anja

-



Tus besos son música
finos armónicos que resuenan en los pliegues de mis labios
suave composición de la vibración conjunta de nuestras pupilas
Calor que abrasa y funde nuestras pieles en una superficie indiscernible

Tus besos son claves
Jeroglíficos imposibles que me transportan a un tiempo en que fui niño
sutiles formas que abren la dimensión de lo infinito
entre los rayos del sol

Tus besos me arrojan
No me dejan opción alguna más que lanzarme
salvar la distancia de este salto imposible,
de este abismo entre los espacios de tu presencia.

Y no quedan más hechizos que tus encantos.

Soy libre para volver a volar.


-

sábado, 27 de septiembre de 2008

Psiconautica 8. Amanita Muscaria





Este informe-relato está compuesto por 2 experiencias diferentes: la segunda y tercera ocasión que tomé Amanita muscaria. Las referencias a "Alicia" son acerca de "Alicia en el país de las maravillas"
La dosificación de la Amanita Muscaria cambia drásticamente de un espécimen a otro.

Ver: www.erowid.org


AMANITA 2 da ocasión.


23:15 hs Primero 2 cabezas pequeñas,
los 5min lo siento en el estomago.
24 hs han pasado 45 min y sentimos el colocón. Se manifiesta como un “vértigo”. Pasan 20 minutos más y se ha estabilizado.
24:30 hs esperamos media hora y deducimos que no va a subir mucho más.
Tomo ½ cabeza mas y a los 20 min otra ½.
Luego de la primera ½ , a los 5 min siento una subida del colocón.
1:00hs A los 30 min como otra ½. Han pasado 2hs de la primera toma y he tomado 3 1/2 cabezas desde el principio.

Ya no vuelo a tomar. El gusto del muscimol me satura, es como eléctrico.
El colocón no es fácilmente perceptible (quizás porque aun no lo conozco del todo?). Hay una gran capacidad auditiva, una percepción muy amplia de todo el rango auditivo (bajos, medios y agudos)
La percepción visual se altera de una forma no muy evidente, no definida. Como un distanciamiento de la mirada. Si jugáramos a que es posible diferenciar la mirada (estímulo lumínico-cadena electro química del potencial viajando por la neurona hasta el centro de la) interpretación de lo visto, diría que sus efectos son en esta ultima instancia (interpretación del estimulo), imaginario mas que mecánico-eléctrico. Un distanciamiento secundario. Casi en un plano simbólico de la percepción visual, pero imaginario.
Es como poder dormir despierto, imaginar dormido, una energía muy fuerte recorre mi cuerpo, me siento muy fuerte, activado
Un placer intenso recorre mi cuerpo.
Si hablamos con mi compañera se corta el colocón pero al estar callado siento como me sumerjo en el estado, semi onírico, semi imaginativo. Semi voluntario, semi involuntario
Notamos que hay que concentrarse para entrar en el estado
4 hs. Me acuesto en la alfombra, hecho un bollito como un gato (Alicia no estaba con un gato?), dormilón y calentito. voy entrando lentamente en el colocón de Alicia.
Me quedo dormido, no sé que he soñado, pero si siento haber estado como en historias parecidas a las del floripondio.
Me despierto y veo que mi compañera come, tengo hambre y como yo también.
Los efectos no sobrepasan este punto, he ido un poco mas allá de la primera vez. Proporcional a lo que ingerí.
Me voy a dormir definitivamente.
Duermo bien y despierto muy bien, totalmente despejado.

Comentarios

Para entrar en el efecto completamente debería comer 3 setas juntas, hasta 5 o 6 no serian demasiado, creo.
Energizantes y oníricas, placenteras y lúdicas. No tan introspectivas. Sexuales.
Ampliare luego de otra experiencia.

AMANITA 3 prueba

Esta vez comimos unas 4 o 5 setas de mediano tamaño. Todas seguidas en menos de 20 minutos.
Salimos a caminar.
Las Primeras sensaciones se dan a los 35mnts aproximadamente.
La Amanita me proporciona una sensación de atracción por la gente. Me llaman mucho la atención.
A la 1h y media siento una energía muy poderosa en el cuerpo. Alternativamente se transforma en energía sexual, (si me concentro en la sexualidad).
Mentalmente no es fácil de conceptualizar. La energía carga ideas, imágenes.
Pequeños shocks eléctricos cambian drásticamente las perspectivas. Estos shocks son tanto mentales como físicos.
Caminamos energizados, yo por momentos, muy excitado. Poderoso
La gente es muy interesante.
Decidimos volver a casa. Empezamos a cansarnos en el camino, la energía deja paso a un sueño tan poderoso como la anterior excitación, Mi compañera se queda dormida caminando. Yo resisto por necesidad de llegar a casa.
Llegamos finalmente y nos vamos a acostar. Ella se duerme profundamente. Yo, en cambio, comienzo a despertarme y energizarme otra vez. Me comienzo a excitar.
Mi polla se pone durísima. Mi compañera está dormida, la intento despertar y no responde.
Me surge la idea de cojerla de todas maneras, así, dormida, como a Alicia.
Está de costado. La idea de cojerla sin su consentimiento me excita tremendamente. Yo estoy en un estado semi onírico, lo único que me mantiene despierto, que se mantiene despierto es mi polla terriblemente dura, irremediablemente encendida.
La tarea es complicada....
Ella se despierta un poquito, sólo como para darse cuenta que la estoy follando y se vuelve a dormir.

Mi amor duerme un sueño de placer. Sueña que la follo, que la follan ricamente.
Ya estoy entero dentro suyo y me voy a correr. Voy a hacer una marea, un mar de gigantescas olas de placer desbordando todo continente.


En la mayor profundidad, más allá de todo espacio sólo queda un pequeño punto, un pequeño y rojo circulo de Amanita que me mira y se sonríe.





.
.

martes, 2 de septiembre de 2008

De repente

.

De repente me di cuenta.
Todo estaba revuelto, y desordenado. La habitación parecía haber sido vaciada. Lo que yo pensaba que eran los objetos de mi hogar eran meros sustitutos de colores similares.
En realidad el parecido era muy burdo, no entiendo ni siquiera como pude haber sido tan toscamente engañado. Debí haber estado hipnotizado.
Ahora mi mirada se paseaba por los estantes vacíos, por las superficies revueltas de las estanterías, por el suelo donde quedaban sólo las cosas sin importancia.
Una caja de cartón estaba en el lugar del televisor. La nevera era un cajón de madera de verdulería. Donde había sillones quedaban solo dos cojines viejos y manchados de vino. Los que yo creía mis libros eran papeles amontonados y diarios viejos apilados. En mi cuarto no había cama, sólo una manta estirada en el piso.
¿Cuánto tiempo habría estado viviendo así? ¿Desde cuándo estaba viviendo en esta especie de sueño hipnótico? ¿Días?¿meses?¿quizás años?
Pero lo más importante: ¿Quién me había hipnotizado? ¿Por qué razón?¿Con qué objetivo?
Mi cabeza daba vueltas. Todo. TODO se deshacía, nada tenía ninguna familiaridad. Cada pequeño hábito y objeto al que quería recurrir para refugiarme de este caos, de esta gigantesca farsa desmontada, era una nueva sorpresa. No había en mi casa ningún elemento regular. Ningún espacio que se correspondiera con lo que yo pensaba que era mi vida hasta esta mañana, antes de despertarme.
Era terrible, mi piel se erizaba de vértigo. Se abría un abismo de incertidumbre absoluta: ¿hasta dónde llegaba esta farsa, hasta dónde llegaba el engaño? Sentí que mi estómago estaba a punto de escupir mi última comida. ¿Qué habría comido? Yo pensaba que un poco de carne y patatas. ¿Qué habría sido EN REALIDAD?
No pude más, mis ojos no podían refugiarse en un sólo lugar que no me lanzara a la incertidumbre más absoluta. Fugándose una y otra vez de una visión terrible para caer nuevamente en otra.
Sentí una arcada de vómito inminente y corrí tambaleante hacia el lavabo. En el camino tropecé con botellas, cajas de cartón y pedazos de hierro irreconocibles. Vomité arrodillado junto al váter. Pedazos informes y líquidos ácidos. Vomité una y otra vez. Mientras lo hacía pensaba en mi vida, en la que yo creía mi vida: mis proyectos, la gente que conocía. ¿Los habría conocido realmente? ¿Habría salido alguna vez de este piso-basurero? ¿Mi familia sería igualmente irreal? ¿Hasta dónde?¿HASTA DÓNDE LLEGABA ESTE ENGAÑO?
Me incorporé, sequé mi boca con mi brazo y me dirigí a lavarme un poco.
Me acerqué a la pileta del baño. Cargué un poco de agua marrón y sucia y me mojé la cara. El mismo tacto de mi piel me era extraño. Suspiré totalmente agotado, totalmente entregado a un vértigo terrible de irrealidad cuando levanté la vista y me vi en el espejo o...mejor dicho.... LE VÍ.


.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Los lobos del pequeño Hans

.



El pequeño Hans tiene una manada de lobos en la cabeza.
Una jauría salvaje.
Aúllan, enseñan los dientes y sus ojos terribles en la oscuridad completa.

Los lobos del pequeño Hans emigran.
Trazan líneas impredecibles por las estepas de su cabeza.
Se ubican en sus lóbulos y planifican detalladamente la próxima cacería.
Se distribuyen de forma errática en su cerebro interno y coordinan movimientos expansivos de multiplicación indefinida.

Los lobos del pequeño Hans se agrupan.
Se excitan con sus alientos cálidos y olores penetrantes.
Los lobos follan. Se trenzan en movimientos orgiásticos de manada indiscernible.
Acaban, explotan y se deshacen en orgasmos eléctricos de vía láctea.

Los lobos del pequeño Hans cazan.
Acechan sus presas en la oscuridad y asesinan.
Desgarran. Hunden, clavan sus colmillos en la carne roja.
Saborean el gusto a eternidad de cada gota de sangre en sus finas lenguas.

El pequeño Hans tiene una manda de lobos en su cabeza.
Su madre lo mira.
Mira sus ojos absortos y le pregunta:
¿Que tiene mi niño en su cabeza?


.

miércoles, 27 de agosto de 2008

La eternidad de este instante



Vuelvo sobre una idea. Sobre un concepto que me apasiona y me seduce: la eternidad de este instante.

Los mayas decían “el tiempo es arte”. ¿Qué implicaciones tiene esa afirmación? ¿Esa actitud? Que el tiempo es un objeto de contemplación y belleza; pero también, y sobre todo, que el tiempo es el resultado de una actividad, un objeto de creación.

El tiempo es un resultado de una actividad sobre nuestra sensibilidad Sensibilidad en la medida en que consiste en una percepción de los movimientos y, por otra parte, actividad en la medida en que es un resultado de nuestra imaginación: una segmentación del caos que permite efectuar atribuciones de cambios y constancias.

Una dirección del arte sobre el tiempo es la expansión de esa sensibilidad. La aceleración de nuestras percepciones. La descomposición infinita de los núcleos de la percepción en componentes inagotables. Pero este movimiento no sólo marca un cambio de velocidad sino que nos permite visualizar un absoluto de discontinuidad e inconmensurabilidad temporal que se estira indefinidamente. Y si algo necesita una atribución de tiempo es la posibilidad de efectuar medidas: segmentos comparables. El cambio de perspectiva, entonces, nos lanza a algo más que una nueva perspectiva: nos lanza a un flujo donde el tiempo no existe porque no hay con qué medirlo.

El Nierika era esta puerta. Entrada a un lugar no espacial, un no-tiempo donde todo existe simultáneamente.


----

Me paro sobre un punto infinitamente divisible que no es nada mas que mi propia certeza, mi propia consistencia como ser pensante.

Aquí, allí; ubicado sobre este escenario de la mente, veo como toda percepción esta compuesta, no hay núcleo, no hay lumen ni átomo y la única forma de hacer medida es petrificarme sobre una emoción, sobre otra idea que en este momento me es extraña.

Este instante florece y se expande. Me arrastra, tiene un efecto sobre mí: me descompone y multiplica tanto como lo veo fragmentarse.

Las velocidades se deshacen: ¿se aceleran? ¿enlentecen? ¿Cómo medir cuando ya no hay regla? ¿Cuando la norma es lo que se escapa y todo atributo se deshace en un devenir inasignable?

La eternidad de este instante es un hueco en toda consistencia. Una trans-dimensión de toda asignatura, de toda atribución de continuidad. La eternidad de este instante abre un acontecimiento que tiende un puente al infinito. Sensación de perspectiva que no se detiene, que atraviesa bloques de velocidades que coexisten. La eternidad de este instante traza un tiempo de pura sensación, un tiempo absolutamente relativo que absorbe todo movimiento.

La eternidad de este instante es infinita. Un suceso sin comienzo que hunde (y pierde) su principio en un indefinible. No hay historia en la eternidad de este instante, no más que como vanos intentos de detener el movimiento. De petrificar la percepción. De hacerla representación y reintegrarlo todo a mi persona.

Y aquí, allí ya no estoy más que como un diminuto componente de la inmensidad: otro universo de sensación que espera en la eternidad de su propio instante.



Psiconautica 7. Ayahuasca

Ayahuasca peganum harmala-psychotria viridis


Cantidades: 3 grms de peganum harmala (ayahuasca: IMAO) en infusión

16 grms de psychotria viridis (chacruna: DMT) en infusión

Lugar: mi casa, el sillón de los viajes

Ambientación: Música seleccionada, oscuridad y en soledad. Mi novia dormía en otra habitación.

Otras sustancias: Marihuana special K y stonedge un poquito luego de cada trago para el mal sabor y las nauseas.

Desarrollo: 23:30 : 3grms de peganum

23:45 se siente en la panza

00:10 chacruna ½ dosis

00:40 malestar estomacal seguido de vómitos

1:00 pleno colocón. Visuales increíblemente bellos y una voz que me relata, me cuenta, me explica la belleza del universo.

1:45 bajan visuales y la voz, pero se mantiene el colocón emocional con profundo insigth, gran apertura emocional.

2:00 ½ dosis mas de chacruna

2:30 malestar estomacal seguido de vomito. mucho mas suave todo (el malestar, los vómitos, el colocón)

4:20 fin de la música y el colocón.

Comentarios

La cantidad de psychotria viridis que tome en las dos veces podría haber sido separada en 2/3 primero y otro 1/3 después, antes de que se apagaran los efectos de la primera toma. (en lugar de ½ primero y ½ después como hice)

De esta manera los efectos psicoactivos se hubieran manifestado con más intensidad y mayor extensión de tiempo.

Igualmente hubiera tomado un poquito más de harmala, para ayudar en la intensidad pero no hubiera sido tan importante.

El viaje tuvo como elementos fundamentales las sensaciones corporales y elementos emocionales que hacen a mi vida cotidiana de la actualidad.

La primera sensación que experimenté estuvo relacionada con el malestar estomacal y el miedo a adentrarme en el colocón. Miedo a hacerlo solo, pensar que era innecesario, pensar si no era mejor dejar la ayahuasca y seguir con una vida de menos sobresaltos, de mas confort, “cómodamente adormecido”, quedarme a ver televisión en vez de estar haciendo estas cosas, etc.

Recuerdo pensar también que era un camino que querría recorrer para saber si realmente lo quiero continuar. Recuerdo pensar que la vida es corta e intensa y que más vale conocer lo que deseamos para saber si nos satisface, nos hace feliz.

Estos pensamientos estaban a medio camino entre la conciencia normal y el efecto ayahuasca que por el momento estaba concentrado en el estomago.

Recuerdo pensar en lo parecido que es al efecto de las setas (Psilocybe Cubensis), sobretodo al principio y en la sensación de digestión de la infusión. Una actividad estomacal pesada y luego la subida de la sustancia (dmt) al cerebro, momento en que las intelectualizaciones dejan paso a las vivencias.

Esto se fue desarrollando a lo largo de los primeros 30 minutos desde la toma de chacruna (psychotria) llegando a su punto máximo en el momento del vómito.

Como siempre (cuanto cuesta aprenderlo) el malestar estomacal iba creciendo en la medida en que me resistía a dar paso a la experiencia.

En ese momento mis pensamientos y emociones se hallaban en un estado de “asociación libre” psicoanalítica. Repasando conversaciones, gestos, pensamientos de mi vida actual.

De repente comencé a sentir-visualizar la bebida trabada en un conducto que se angostaba. Pensé (¿o sentí una voz?) que me decía que este malestar previo al comienzo del colocón iba a tomar el tiempo que yo quisiera. El que fuera necesario hasta que lo dejara manifestarse.

Una voz-pensamiento muy paciente, una voz sin tiempo.

Así me di cuenta que al angostar ese tubo solo lograba crear presión y malestar, que debía relajar y dar paso a ese líquido, dejarlo fluir a su destino inevitable.

De esta manera vomité. Sentí el colocón como una presencia seria y poderosa que surgió del centro de mi cuerpo y salió por mi boca.

Como siempre, el vomito no fue mucho, mas sensación que líquido.

Pero el efecto purgante sí fue pleno. Realmente saque cosas que incordiaban mi estomago. (Aunque no había comido nada varias horas antes)

En ese momento, mientras terminaba de vomitar, comenzó la experiencia.

En el fondo del balde donde vomitaba emociones pude entrever por instantes la cara-puerta-entrada de la ayahuasca. La visión del mundo de la dmt. Oscura y colorida, brillantemente azul y negra.

Reflejado en mi vomito, en el interior del balde, estaba mi otro yo psiconáutico. Era una presencia fugaz que solo dejaba una sensación, un sonido, una imagen de colores.

Así comenzó la parte más psicoactiva de la experiencia, esta imagen dio paso a todo un mundo psicodélico, minuciosa y delicadamente tallado de geometría natural y colorida, desplegando belleza abundante, haciéndome regocijar de placer visual.

En ese momento volví a oír claramente la voz del principio, esa voz me describía y contaba la belleza del mundo, la simpleza de las cosas.

Una voz calma y profunda, una voz sin tiempo, poética; que hablaba y me contaba lo que estaba viendo. Seres y ciudades de otros tiempos, culturas y épocas de las que no han quedado registros. Sus vidas, su música y pensamientos conectados a través del tiempo y el espacio por esta voz que todo la ha visto.

Ese fue el momento mas interesante y bello de la experiencia, sumergido en maravillas de colores y formas, envuelto en esa voz sabia y amable, acompañado de la música que ponía un escenario a mi pensamiento.

Este estado duró unos 45 minutos, diluyéndose gradualmente. Apagándose lentamente los colores y la voz y dejando paso a sensaciones corporales y un curso de pensamiento mas cerca de la conciencia habitual.

De todas maneras, es éste el momento donde conectamos la experiencia anterior con nuestras vidas cotidianas, con nuestras emociones diarias.

Esperé, y al ver que había terminado el efecto dmt decidí tomar una ½ dosis más. Habían pasado casi 2 horas desde la toma anterior.

El curso fue muy parecido. Solo que los malestares fueron mas leves dado que no me resistía y el vomito fue mas fácil y menos cargado de emocionalidad. Sentí cada parte de mi estómago, del movimiento interno que produce un vómito. Increíble.

El efecto fue mas leve, casi no tuvo efectos visuales y la voz anterior.

Esta segunda etapa fue más emocional y conectada con mi vida diaria.

A la 1:15 hora de esta toma la música fue terminando junto con el colocón. Un final muy lindo con Charly García y su Fifteen for ever.

Con aplausos emocionados de todo el mundo.

jueves, 31 de julio de 2008

Psiconautica 6 Psilohuasca


Psilohuasca


Sustancias.

Peganum harmala. 3g de semillas extraídas en infusión con agua y limón.

Psilocybes Cubensis. 2 g de setas secas.

Marihuana. (special k) Unas caladas al comienzo y al final de la experiencia.

Selección de música.

Administración

Inicio. 19:20 infusión de 2 g de harmalina. + 1 g de cubensis.

20:08 hs Siento la harmalina pero casi nada de la psilocibina

20:20 infusión de 1g de harmalina aproximadamente + 0,3g de cubensis

No puedo definir claramente si estoy colocado

21.00 tomo 0,7 g mas de cubensis

21:30 efecto claramente psicoactivo. Comienza la experiencia psicodélica.

23hs obviamente, el efecto se ha retardado en manifestar. Empiezo a sentir ahora la metabolización de los primeros hongos que tomé

23:30 efecto cumbre. Me quiero movilizar y me es muy difícil controlar mi cuerpo. Con mucha dificultad llego al lavabo.

24:40 la clásica subida y bajada de los psilocybes. El efecto empieza a reducirse pero en ocasiones vuelve con intensidad.

1:30 el efecto claramente psicoactivo se reduce y deja paso a un curso de pensamiento difícilmente categorizable. En los limites de lo psicoactivo. Al fin y al cabo, ¿no es el pensamiento una manifestación alucinatoria?

2:30 Me incorporo y me ducho. Vaselina post psilocybes.

3:30 Me voy a dormir. Sueño muy fácil y despertar súper despejado.


Experiencia

He tenido numerosas experiencias con psilocybes, mayormente con stropharia cubensis, siendo esta una de mis drogas preferidas.

Alrededor de 1 año antes de la experiencia que contaré a continuación, tuve la oportunidad de tomar ayahuasca (combinación peganum harmala-psychotria viridis).

Esa experiencia fue muy interesante y decidí entonces probar la combinación psilocybes-harmalina que, por otro lado, fue la primera ayahuasca (propiamente psilohuasca) que preparé e ingerí en soledad.

Preparé entonces una infusión de peganum harmala (alrededor de 3 o 4g) y unos 2 g de psilocybes cubensis secos.

A las 19:30hs tome la harmalina (aprox 2g) y acto seguido ingerí 1g de cubensis.

Coloque una sesión especialmente preparada de música y me relajé acostado en la oscuridad.

Pasaron unos 50 minutos y solo sentía la actividad de la harmalina. (poco evidente por sí misma). Juzgando que no era suficiente decidí tomar el resto de harmalina (1g más) y 0,5 g más de psilocybes.

Esperé otra media hora y no podía definir si estaba claramente colocado; decidí entonces tomar 1gr de cubensis para aumentar el efecto. (En ese momento completé la dosis total ingerida de 3g de peganum y 2 g de cubensis).

Luego de ½ hora de esta última ingestión comencé a percibir con claridad el efecto psicoactivo. Eran las 21 30hs y habían transcurrido 2 horas desde la primera ingestión.

La primera manifestación fue como una súbita presencia que se colocó frente a mí. No me refiero a un objeto externo en mi visión sino a una sensación de compañía, como si los cubensis hubieran dicho “estamos aquí”

Luego visualicé (con los ojos cerrados) un mandala giratorio y cambiante. Tenía colores violetas, azules y rojos, con formas complejas y claramente definidas.

Al cabo de un tiempo esta imaginería psicodélica geométrica dejó paso a visualizaciones de espacios y ambientes más típicos de mi experiencia con ayahuasca. Una visión ambiental, con aperturas de escenarios amplios y sobrecogedores, tan visuales como emocionales.

Así transcurrió aprox 1 hora. Disfrutando y explorando estos ambientes y escenarios. Tan pronto abriéndome a la contemplación de un universo gigantesco como sumergiéndome en la infinitud de un punto diminuto.

Luego, aprox a las 23 hs hubo un vuelco en el colocón: la aparición de dos personajes (arquetipos, espíritus, imagos intrapsíquicas, llámelos cada uno como quiera)

Entre los abundantes dibujos de colores comenzó a dibujarse la imagen de un rostro. Un rostro de mujer increíblemente bello conformado de diminutas e incontables formas psicodélicas, todas ellas agrupadas con la forma de una cara. El conjunto era como una máscara veneciana.

Este rostro dio paso a la visión total del cuerpo de este ser (una mujer) y luego apareció su compañero (un hombre). Sus pieles eran doradas y luminosas y sus cuerpos estaban constituidos de millones de pequeñas figuras de colores en continuo movimiento. Como ataviados de brillante harmalina y cuidadosamente adornados de fractales psilocibínicos.

Juntos me mostraron los más increíbles paisajes. Rostros de otras épocas. Lugares sin tiempo.

Con la música de Ozric Tentacles, dibujaron una fiesta de placeres y misterios, una fiesta tan divertida como sobria.

Me enseñaron espacios secretos, puntos fundamentales de mi historia y mi existencia, trazando luego el mapa de un delirio de placer con destino a la fuga del sentido.

No vale la pena pedirle a las palabras la tarea imposible de esta descripción; solo señalar que fue fantástico y que éste fue solo el comienzo.

Mi sensación final de la experiencia fue la de un acompañamiento, la de una guía por escenarios insólitos por parte de mis compañeros psilocibínicos. Escenarios donde lo interno y externo se mezclan hasta el punto de confundirse y dar paso a una nueva sensación de espacialidad. Escenarios de mi mente? Escenarios del mundo objetivo? Donde está el punto divisorio? Creo que éstas preguntas me dejaron mis compañeros psilocybes.

A las 23:30 quise ir al lavabo y me costó muchísimo caminar, mis piernas estaban débiles y mis cálculos espaciales eran pésimos, muy torpes. En ese momento estaba sumamente colocado.

Entre las 24hs y las 2 am fui experimentando las clásicas subidas y bajadas del efecto psilocibínico. Por momentos no tan colocado y seguidamente un tremendo colocón.

Estas subidas y bajadas fueron reduciéndose dejando paso a un curso de pensamientos y sentimientos difícilmente categorizables.

A las 2:30hs di por terminada esta increíble experiencia.

Comentarios.

Quisiera trasmitirle a quien realice esta experiencia que el tiempo del efecto del cubensis con harmalina demora unas 2 a 3 hs en llegar a su punto culmine. Quien se apresure en tomar mas de lo necesario se expondrá a un largo y muy fuerte colocón.

En mi experiencia llevó unas 3 hs llegar al efecto pico.

Como conclusión de esta primera experiencia diría que es recomendable tomar 2g de cubensis e ir ingiriendo la harmalina a intervalos de 1h hasta las 3 hs de la primera ingestión.

Interactúan perceptiblemente psilocibina y harmalina?

Respecto a la interacción (en cualquier sentido que sea tomada, sinergia, potenciación) considero que es existente sin lugar a dudas.

Se extiende la duración de los efectos, así como también la intensidad de la psilocibina.

Respecto a la cualidad psicodélica de la experiencia considero que en ese plano las diferencias existen pero son muy difíciles de establecer.

De todas manera las combinaciones harmalina-dmt difieren en mayor medida con la dmt aislada que la combinación harmalina-psilocibina con la psilocibina aislada.

El “efecto ayahuasca” podría decirse que no existe en la combinación harmalina-psilocibina, al menos en la forma y cualidad de interacción que se manifiesta en las combinaciones harmalina-dmt, o harmalina 5-meo-dmt

En el caso de la interacción harmalina-psilocibina la conceptualizaría como una potenciación donde, sin estar ausente del todo, el efecto sinérgico desempeña un papel menor.

lunes, 30 de junio de 2008

Farmacopoesía





MDMA

Quisiera describir, de alguna manera, la sustancia pura; trasmitiendo exactamente, como una guía, lo que otro viajero vaya a encontrar en ella.

Pero es difícil en una tarea de este tipo lograr diferenciar lo personal de la sustancia, lo que se manifiesta en mí por ella y lo que se debe solo a mí.

Mas aún, veo que nada de eso es posible.

Lo que se manifiesta es un juego de partes, una unidad indisoluble. Lo que se manifiesta de ella en mí solo sucede en mi cuerpo, como el encuentro de dos amantes. Como un beso.

Esos millones de moléculas, entran y fluyen líquidamente por mi cuerpo. Desencadenando multitudes de relámpagos, millones de contactos orgásmicos. Organizando ríos de activación, flujos, mareas de potenciales eléctricos que continúan como avalanchas y configuran de una manera única e irrepetible ese momento, esos billones de encuentros tan ansiados.

Es imposible separar cada aportación. Sería como tratar de desmenuzar el amor en diferentes movimientos pendulares; como reducir el sexo a un roce genital.

Esas simples estructuras bellamente nitrogenadas, enlazadas en un abrazo carbónico, ostentando como pendientes mundos circulares de oxígeno, universos tumultuosos de fósforo y sulfuro. Atrayéndose polarmente como osos blancos envueltos en mantas circulares de energía.

Cómo describir ese contacto mágico? como atribuir el efecto que provocan a un solo punto? Cómo ignorar que la presencia distante, el ansia, la particularidad y unicidad de ese momento también excita y origina?

Indudablemente no existen dos términos aislables. Indudablemente los signos que usemos para tal separación dejarán su marca indeleble de asepsia fría. De eterno retorno a la fuente de la pérdida. Un seguro desconsuelo de metodología.

Quizás la única descripción que me conforme sea artística, poética, sensual.

Quizás solo así, dejando que las palabras se enlacen polarmente como osos blancos, disfrutando de su roce y su compañía, liberándolas de toda utilidad y dirección. Quizás así puedan transmitir ese inabarcable momento de sensorialidad y configurar como un instante estético este diminuto universo de cristal

lunes, 26 de mayo de 2008

Psiconautica 5 Yerba Mate


Yerba Mate


Sustancia: Cafeína

Preparación: La experiencia me dice que la temperatura del agua es fundamental, no sólo en el logro del sabor sino también en la extracción de la cafeína. Sabor y acción farmacológica tienen una unión indisoluble en la yerba mate; una unión que hace imposible o muy difícil diferenciarlas, tendiendo un puente de continuidad entre placer gustativo y disfrute farmacofílico.

En la ingesta podemos señalar dos momentos diferentes: el primero comienza con la ingestión de los primeros sorbos y provoca un alivio de la abstinencia (o deseo) gracias a la degustación del sabor y la anticipación del efecto al que éste sabor está asociado. El segundo momento corresponde a la liberación gradual de cafeína y su acción farmacológica.

A diferencia del café, la yerba mate (tomada con el cacharro “mate” y bombilla) permite una liberación más gradual y prolongada de la cafeína, por lo que el efecto estimulante sobreviene dentro de los primeros 30m y no instantáneamente como en el caso del café.

Experiencia:

Me siento a tomar mate y escribir. A los 3 o 4 minutos siento la llegada de la cafeína, es mas suave que el café, lo que permite encauzar o dirigir la experiencia en mayor medida.

Los pensamientos van tomando un matiz positivo, siento energía y disponibilidad de hacer muchas cosas. Ocasionalmente me levanto para hacerlas, pero en esta oportunidad intento llevar el colocón a un estado introspectivo.

La cafeína provoca sensaciones de placer, no tan pronunciadas como en el café, pero mas constantes y extendidas al conjunto del cuerpo.

También una elevación del estado anímico que se traduce, en mi caso, en una confianza para hacer cosas y ejecutar proyectos. Esta confianza no tiene ningún matiz maníaco como sí podrían tener la cocaína, o las anfetaminas y metanfetaminas en algunos momentos, sino que la sensación de potencialidad ejecutiva no se despega demasiado de la probabilidad de efectivamente hacer las cosas que uno planea.

Comentarios.

Ya se ha comentado en otros lugares la identidad entre mateína y cafeína. Hecho que nos señala la decisiva importancia del método de administración en la farmacodinámica y farmacocinética de una sustancia y en el efecto subjetivo o psicoactivo que ésta puede provocar.

La liberación paulatina de cafeína que permite el mate (tomado en el cacharro) da una cualidad muy distinta a la experiencia, lo que a ojos del farmacófilo podría significar otra sustancia similar pero distinta. Quizás de ahí surge el equívoco de llamar a la droga del mate “mateína”.

Hasta donde yo sé, se desconoce la presencia de algún otro alcaloide o sustancia psicoactiva en el mate que pudiera provocar las variaciones subjetivas

Por otro lado, no es de subestimar la importancia de diferentes componentes de la yerba mate, sobretodo en lo que concierne a los abundantes elementos vitamínicos que podrían jugar un papel decisivo en el metabolismo y administración de la energía cafeínica.


Adicción al mate.

Cuando hablamos de adicción al mate debemos hacer algunas matizaciones. (acto de aclarar cosas cuando uno toma mate).
En primer lugar debemos despegar al mate de su principio activo (la cafeína), y esto por la razón antes comentada de que la forma de administración no es indiferente al efecto farmacológico global.
Dicho esto debemos señalar entonces que la cafeína es una sustancia que provoca un acostumbramiento físico particular que implica que ante la interrupción de su consumo el usuario tenga algunos efectos desagradables. (temblores, dolor de cabeza, mal humor)
Por otra parte la cafeína también manifiesta un alto grado de tolerancia y suele ser administrada en cantidades crecientes.
Ahora bien, estos efectos farmacológicos son mucho menos manifiestos en el consumo de yerba mate que en el café y no llegan a un umbral que el usuario califique normalmente como adicción sino como un deseo mas o menos intenso.
Igualmente los tomadores de mate no suelen aumentar significativamente la cantidad de consumo en la medida que los tomadores de café lo hacen, manifestando incluso rechazo ante las dosis mayores a las acostumbradas.
Por último llegamos a lo que a mi juicio es el elemento de mayor adictividad del consumo de mate y que es compartido por el tabaco en cigarro, la marihuana en porros y el comer compulsivo: la succión y actividad oral.
Es este elemento el que mayor potencial de dependencia y consumo compulsivo presenta independientemente de la sustancia consumida. Ha sido este elemento el que en mi experiencia personal más me ha costado al abandonar el hábito de fumar tabaco y porros, o en mi consumo excesivo de comida.
Sobre este elemento tiene el mate una gran ventaja sobre otros métodos de consumo de cafeína: es posible cebar el mate sin renovar la yerba y así seguir succionando y manteniendo la actividad oral sin tener que incrementar la cantidad de cafeína consumida.


Drogas a los niños

Es muy común dar mate a los niños en los países donde éste se toma. (Al igual que café en otros)

Por lo general suele darse "mate cocido" que es una infusión preparada con yerba mate y de menor concentración y que los niños suelen consumir con gusto y azucar.

Con la edad los sujetos suelen ir decantando hacia preparaciones de mate mas poderosas y generalmente sin azucar, aunque esto no es una regla absoluta.

Se considera que no es bueno darle demasiada cafeína a los niños y por lo generalse tiene encuenta su mayor sensibilidad ajustando cada persona su dosificación y periodicidad.

Psiconautica 4 Diazepam


Diazepam

Vía: Intramuscular

Dosis: desconocida (supongo dosis media)

Contexto: Hospital, espasmos musculares dolorosos.


Estoy en el hospital, sufro una terrible contractura con espasmos musculares increíblemente dolorosos en la zona del cuello.

El dolor me inmoviliza, lloro de impotencia. Estoy acorralado por el dolor.

Una enfermera (no recuerdo nada más de ella) se acerca y me administra una dosis intramuscular de diazepam.

Nunca esperé tanto un pinchazo.

En la medida que el diazepam penetra en mi circulación el dolor se atenúa transformándose gradualmente en un gran placer.

Las endorfinas vienen en mi rescate. Una ola de alivio y placer inunda mis tejidos, todos mis músculos tensos se relajan.

El mundo esta lejos. Cada vez más lejos. A una dimensión de distancia.

Todo lo externo se aleja suave y progresivamente, solo queda un núcleo indefinido, una dispersión de placer cobre la cual toda sensibilidad se corporiza.

Estoy feliz. Aliviado de mi terrible dolor que ya es un recuerdo lejano.

Pasan 10 minutos y dicen que me levante, que tengo que irme. La exploración de esta sensualidad no es relevante desde un punto de vista médico. Sólo les importa la queja llorosa del dolor en su mecánica de alivio. Les digo que no, que me dejen 5 minutos mas. Necesito experimentar este placer.

Vuelvo a casa y me acuesto en un sofá. Me fumo un porro de maría y el colocón recobra potencia. Esta vez el placer es mayor y menor la relajación muscular pero… ¡por dios! ¡que placer! Tanto como antes dolor. Olas de energía me envuelven como una manta y circulan por mi cuerpo. Sin diques, sin bloqueos ni murallas contra la sensibilidad.



domingo, 11 de mayo de 2008

Todos tienen Razón



“Todos tienen razón”. Dijo Wilhelm Reich.

“No!! NO PUEDE SER. No puede ser verdad!”

“Todo lo que hacemos lo demuestra, lo hace insoportable. La manera en que todo sucede”.

“Las cosas funcionan o no. Las naves vuelan o se caen”

“Hay UNA forma, UNA sustancia. UN elemento y diferentes visiones; y cada visión tiene su parte de verdad, pero razón superpuesta, indeterminación de lo real? No.”

“¿Existencias incomposibles, existencias no conmensurables? No.”

“Paralelas, transversales, opuestas o dialécticas… aún compartirían dimensión. Seria interiorizable bajo una unidad” “Puede ser..”

“Inalcanzable sí, pero no indeterminada. Ni inefable.”

Lo real, aquello que designamos como compartido desde todos los puntos y perspectivas soportables; se completa en el afuera.

Todos podemos tener razón con proposiciones contradictorias sobre el mismo objeto porque el objeto se completa en el afuera, las inferencias caen bajo la atracción de ese agujero negro, de ese centro in/gravitarorio de todas las causas y esencias

La locura y la falacia se aúnan y entrelazan con la verdad en una torsión de la frecuencia existencial de cualquier objeto. (¿materia o energía?)

Toda afirmación es cierta porque existe. Plena dimensión del pensamiento.

¿Pero la perspectiva no afirma un existente desde el cual se observa; en el cual uno se ubica?

Sí, pero la percepción es infinita y el entendimiento es limitado. ¿Donde está el átomo, que es una solidez, donde está el objeto?

Se cae, filtra infinitamente, siempre inaprensible, inefable.

Y ese allí, ese allí esta justo en el borde del silencio, la tenue inexistencia que afirma su presencia indubitable.

Aquello que debemos deshilar cuando pensamos.




sábado, 12 de abril de 2008

Lo más profundo es la piel



“Extraña postura, sin embargo, la que valora ciegamente la profundidad a expensas de la superficie y que quiere que lo superficial signifique, no de vasta dimensión, sino de poca profundidad, mientras que profundo signifique por el contrario de gran profundidad y no de débil superficie. Y sin embargo un sentimiento como el amor se mide mucho mejor, me parece de ser posible medirlo, por la importancia de su superficie que por su grado de profundidad…”

Michel Tournier Vendredi ou les limbes du pacifique



“No te fíes de las apariencias, ni de la primera impresión”. “La primera impresión no es la que cuenta”. “No te fíes de los desconocidos.”

Es una frase recurrente, un axioma relacional.

Sin embargo creo, (llevado, en un principio, por un razonamiento puramente inductivo basado en mi experiencia); absolutamente lo contrario.

Cuando vemos a alguien por primera vez, cuando no le conocemos; abrimos nuestra percepción de una manera extensa e infinita.

Todavía (y aquí toda rapidez de aprendizaje y cierre comprensivo se relativiza y pierde su importancia) no hemos encerrado nuestro sentido en una representación. Las convenciones aún no han puesto el marco, el cierre casi-definitivo a nuestra percepción.

Esta presencia aún es pura superficie de contacto. El rumor de cada partícula indeterminable de su existencia resonando en la nuestra.

Aún no es hombre ni mujer, ni negro ni blanco, ni rico ni pobre, ni vecino ni extranjero; aún es un devenir sin sustancia ni atributo asignable.

¿En cuánto tiempo sucede esto? ¿Es medible, mensurable? O mejor dicho ¿qué nuevas máquinas tendremos que desarrollar para ponernos al día de esta velocidad? .Podemos atrapar el devenir y hacerlo atributo? ¿Llevar el verbo al adjetivo, o al sustantivo? Seguramente, pero qué dimensión de negatividad se abre en el proceso?

Las máquinas sociales establecen sus límites, “Lo conozco hace mucho tiempo” “Sé qué piensa” “Sé quien es mejor que nadie” “Ya no eres un niño” "Lo comprenderás cuando seas mayor"


Pero, fundamentalmente; las máquinas sociales establecen una ética de la profundidad. Una dinámica de la percepción y la atribución. Y esta dinámica, el resultado de esta dinámica, no es la respuesta a: ¿Qué sientes respecto a él/ella? sino la dimensión de toda respuesta posible, los parámetros que han de ponerse en juego para dar una respuesta: “Sabrás quién es cuando hallas vivido un tiempo con él” Debemos zambullirnos en un espacio de profundidad que niegue, que aplace la percepción y la deslice hacia el atributo. Que aplace y minusvalore, por supuesto, porque esta ética tiene su dimensión moral. Y ésta es, claramente, su dimensión coercitiva. El corte de la percepción.




domingo, 6 de abril de 2008

Fragmento de "Lsa y El pensamiento del afuera"


No encontramos, nos vemos lanzados constantemente a la infinitud de un espacio abierto, a la blancura de un sentido colosal, ínfimo, quiero decir… maravillosamente insignificante.

Cómo quisiéramos llenarnos de esta inmensidad; hacer nuestra y atrapar eternamente esa luz en nuestro pecho; no olvidar nunca la singularidad estremecedora de esta percepción y empapar hasta la más minúscula fibra de nuestra intimidad de esta emoción oceánica, de esta preciosura mas allá de todo nombre.