lunes, 1 de septiembre de 2008
Los lobos del pequeño Hans
El pequeño Hans tiene una manada de lobos en la cabeza.
Una jauría salvaje.
Aúllan, enseñan los dientes y sus ojos terribles en la oscuridad completa.
Los lobos del pequeño Hans emigran.
Trazan líneas impredecibles por las estepas de su cabeza.
Se ubican en sus lóbulos y planifican detalladamente la próxima cacería.
Se distribuyen de forma errática en su cerebro interno y coordinan movimientos expansivos de multiplicación indefinida.
Los lobos del pequeño Hans se agrupan.
Se excitan con sus alientos cálidos y olores penetrantes.
Los lobos follan. Se trenzan en movimientos orgiásticos de manada indiscernible.
Acaban, explotan y se deshacen en orgasmos eléctricos de vía láctea.
Los lobos del pequeño Hans cazan.
Acechan sus presas en la oscuridad y asesinan.
Desgarran. Hunden, clavan sus colmillos en la carne roja.
Saborean el gusto a eternidad de cada gota de sangre en sus finas lenguas.
El pequeño Hans tiene una manda de lobos en su cabeza.
Su madre lo mira.
Mira sus ojos absortos y le pregunta:
¿Que tiene mi niño en su cabeza?
.
miércoles, 27 de agosto de 2008
La eternidad de este instante
Vuelvo sobre una idea. Sobre un concepto que me apasiona y me seduce: la eternidad de este instante.
Los mayas decían “el tiempo es arte”. ¿Qué implicaciones tiene esa afirmación? ¿Esa actitud? Que el tiempo es un objeto de contemplación y belleza; pero también, y sobre todo, que el tiempo es el resultado de una actividad, un objeto de creación.
El tiempo es un resultado de una actividad sobre nuestra sensibilidad Sensibilidad en la medida en que consiste en una percepción de los movimientos y, por otra parte, actividad en la medida en que es un resultado de nuestra imaginación: una segmentación del caos que permite efectuar atribuciones de cambios y constancias.
Una dirección del arte sobre el tiempo es la expansión de esa sensibilidad. La aceleración de nuestras percepciones. La descomposición infinita de los núcleos de la percepción en componentes inagotables. Pero este movimiento no sólo marca un cambio de velocidad sino que nos permite visualizar un absoluto de discontinuidad e inconmensurabilidad temporal que se estira indefinidamente. Y si algo necesita una atribución de tiempo es la posibilidad de efectuar medidas: segmentos comparables. El cambio de perspectiva, entonces, nos lanza a algo más que una nueva perspectiva: nos lanza a un flujo donde el tiempo no existe porque no hay con qué medirlo.
El Nierika era esta puerta. Entrada a un lugar no espacial, un no-tiempo donde todo existe simultáneamente.
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Me paro sobre un punto infinitamente divisible que no es nada mas que mi propia certeza, mi propia consistencia como ser pensante.
Aquí, allí; ubicado sobre este escenario de la mente, veo como toda percepción esta compuesta, no hay núcleo, no hay lumen ni átomo y la única forma de hacer medida es petrificarme sobre una emoción, sobre otra idea que en este momento me es extraña.
Este instante florece y se expande. Me arrastra, tiene un efecto sobre mí: me descompone y multiplica tanto como lo veo fragmentarse.
Las velocidades se deshacen: ¿se aceleran? ¿enlentecen? ¿Cómo medir cuando ya no hay regla? ¿Cuando la norma es lo que se escapa y todo atributo se deshace en un devenir inasignable?
La eternidad de este instante es un hueco en toda consistencia. Una trans-dimensión de toda asignatura, de toda atribución de continuidad. La eternidad de este instante abre un acontecimiento que tiende un puente al infinito. Sensación de perspectiva que no se detiene, que atraviesa bloques de velocidades que coexisten. La eternidad de este instante traza un tiempo de pura sensación, un tiempo absolutamente relativo que absorbe todo movimiento.
La eternidad de este instante es infinita. Un suceso sin comienzo que hunde (y pierde) su principio en un indefinible. No hay historia en la eternidad de este instante, no más que como vanos intentos de detener el movimiento. De petrificar la percepción. De hacerla representación y reintegrarlo todo a mi persona.
Y aquí, allí ya no estoy más que como un diminuto componente de la inmensidad: otro universo de sensación que espera en la eternidad de su propio instante.
Psiconautica 7. Ayahuasca
Ayahuasca peganum harmala-psychotria viridis
Cantidades: 3 grms de peganum harmala (ayahuasca: IMAO) en infusión
16 grms de psychotria viridis (chacruna: DMT) en infusión
Lugar: mi casa, el sillón de los viajes
Ambientación: Música seleccionada, oscuridad y en soledad. Mi novia dormía en otra habitación.
Otras sustancias: Marihuana special K y stonedge un poquito luego de cada trago para el mal sabor y las nauseas.
Desarrollo: 23:30 : 3grms de peganum
23:45 se siente en la panza
00:10 chacruna ½ dosis
00:40 malestar estomacal seguido de vómitos
1:00 pleno colocón. Visuales increíblemente bellos y una voz que me relata, me cuenta, me explica la belleza del universo.
1:45 bajan visuales y la voz, pero se mantiene el colocón emocional con profundo insigth, gran apertura emocional.
2:00 ½ dosis mas de chacruna
2:30 malestar estomacal seguido de vomito. mucho mas suave todo (el malestar, los vómitos, el colocón)
4:20 fin de la música y el colocón.
Comentarios
La cantidad de psychotria viridis que tome en las dos veces podría haber sido separada en 2/3 primero y otro 1/3 después, antes de que se apagaran los efectos de la primera toma. (en lugar de ½ primero y ½ después como hice)
De esta manera los efectos psicoactivos se hubieran manifestado con más intensidad y mayor extensión de tiempo.
Igualmente hubiera tomado un poquito más de harmala, para ayudar en la intensidad pero no hubiera sido tan importante.
El viaje tuvo como elementos fundamentales las sensaciones corporales y elementos emocionales que hacen a mi vida cotidiana de la actualidad.
La primera sensación que experimenté estuvo relacionada con el malestar estomacal y el miedo a adentrarme en el colocón. Miedo a hacerlo solo, pensar que era innecesario, pensar si no era mejor dejar la ayahuasca y seguir con una vida de menos sobresaltos, de mas confort, “cómodamente adormecido”, quedarme a ver televisión en vez de estar haciendo estas cosas, etc.
Recuerdo pensar también que era un camino que querría recorrer para saber si realmente lo quiero continuar. Recuerdo pensar que la vida es corta e intensa y que más vale conocer lo que deseamos para saber si nos satisface, nos hace feliz.
Estos pensamientos estaban a medio camino entre la conciencia normal y el efecto ayahuasca que por el momento estaba concentrado en el estomago.
Recuerdo pensar en lo parecido que es al efecto de las setas (Psilocybe Cubensis), sobretodo al principio y en la sensación de digestión de la infusión. Una actividad estomacal pesada y luego la subida de la sustancia (dmt) al cerebro, momento en que las intelectualizaciones dejan paso a las vivencias.
Esto se fue desarrollando a lo largo de los primeros 30 minutos desde la toma de chacruna (psychotria) llegando a su punto máximo en el momento del vómito.
Como siempre (cuanto cuesta aprenderlo) el malestar estomacal iba creciendo en la medida en que me resistía a dar paso a la experiencia.
En ese momento mis pensamientos y emociones se hallaban en un estado de “asociación libre” psicoanalítica. Repasando conversaciones, gestos, pensamientos de mi vida actual.
De repente comencé a sentir-visualizar la bebida trabada en un conducto que se angostaba. Pensé (¿o sentí una voz?) que me decía que este malestar previo al comienzo del colocón iba a tomar el tiempo que yo quisiera. El que fuera necesario hasta que lo dejara manifestarse.
Una voz-pensamiento muy paciente, una voz sin tiempo.
Así me di cuenta que al angostar ese tubo solo lograba crear presión y malestar, que debía relajar y dar paso a ese líquido, dejarlo fluir a su destino inevitable.
De esta manera vomité. Sentí el colocón como una presencia seria y poderosa que surgió del centro de mi cuerpo y salió por mi boca.
Como siempre, el vomito no fue mucho, mas sensación que líquido.
Pero el efecto purgante sí fue pleno. Realmente saque cosas que incordiaban mi estomago. (Aunque no había comido nada varias horas antes)
En ese momento, mientras terminaba de vomitar, comenzó la experiencia.
En el fondo del balde donde vomitaba emociones pude entrever por instantes la cara-puerta-entrada de la ayahuasca. La visión del mundo de la dmt. Oscura y colorida, brillantemente azul y negra.
Reflejado en mi vomito, en el interior del balde, estaba mi otro yo psiconáutico. Era una presencia fugaz que solo dejaba una sensación, un sonido, una imagen de colores.
Así comenzó la parte más psicoactiva de la experiencia, esta imagen dio paso a todo un mundo psicodélico, minuciosa y delicadamente tallado de geometría natural y colorida, desplegando belleza abundante, haciéndome regocijar de placer visual.
En ese momento volví a oír claramente la voz del principio, esa voz me describía y contaba la belleza del mundo, la simpleza de las cosas.
Una voz calma y profunda, una voz sin tiempo, poética; que hablaba y me contaba lo que estaba viendo. Seres y ciudades de otros tiempos, culturas y épocas de las que no han quedado registros. Sus vidas, su música y pensamientos conectados a través del tiempo y el espacio por esta voz que todo la ha visto.
Ese fue el momento mas interesante y bello de la experiencia, sumergido en maravillas de colores y formas, envuelto en esa voz sabia y amable, acompañado de la música que ponía un escenario a mi pensamiento.
Este estado duró unos 45 minutos, diluyéndose gradualmente. Apagándose lentamente los colores y la voz y dejando paso a sensaciones corporales y un curso de pensamiento mas cerca de la conciencia habitual.
De todas maneras, es éste el momento donde conectamos la experiencia anterior con nuestras vidas cotidianas, con nuestras emociones diarias.
Esperé, y al ver que había terminado el efecto dmt decidí tomar una ½ dosis más. Habían pasado casi 2 horas desde la toma anterior.
El curso fue muy parecido. Solo que los malestares fueron mas leves dado que no me resistía y el vomito fue mas fácil y menos cargado de emocionalidad. Sentí cada parte de mi estómago, del movimiento interno que produce un vómito. Increíble.
El efecto fue mas leve, casi no tuvo efectos visuales y la voz anterior.
Esta segunda etapa fue más emocional y conectada con mi vida diaria.
A la 1:15 hora de esta toma la música fue terminando junto con el colocón. Un final muy lindo con Charly García y su Fifteen for ever.
Con aplausos emocionados de todo el mundo.
jueves, 31 de julio de 2008
Psiconautica 6 Psilohuasca
Psilohuasca
Sustancias.
Peganum harmala. 3g de semillas extraídas en infusión con agua y limón.
Psilocybes Cubensis. 2 g de setas secas.
Marihuana. (special k) Unas caladas al comienzo y al final de la experiencia.
Selección de música.
Administración
Inicio. 19:20 infusión de 2 g de harmalina. + 1 g de cubensis.
20:08 hs Siento la harmalina pero casi nada de la psilocibina
20:20 infusión de 1g de harmalina aproximadamente + 0,3g de cubensis
No puedo definir claramente si estoy colocado
21.00 tomo 0,7 g mas de cubensis
21:30 efecto claramente psicoactivo. Comienza la experiencia psicodélica.
23hs obviamente, el efecto se ha retardado en manifestar. Empiezo a sentir ahora la metabolización de los primeros hongos que tomé
23:30 efecto cumbre. Me quiero movilizar y me es muy difícil controlar mi cuerpo. Con mucha dificultad llego al lavabo.
24:40 la clásica subida y bajada de los psilocybes. El efecto empieza a reducirse pero en ocasiones vuelve con intensidad.
1:30 el efecto claramente psicoactivo se reduce y deja paso a un curso de pensamiento difícilmente categorizable. En los limites de lo psicoactivo. Al fin y al cabo, ¿no es el pensamiento una manifestación alucinatoria?
2:30 Me incorporo y me ducho. Vaselina post psilocybes.
3:30 Me voy a dormir. Sueño muy fácil y despertar súper despejado.
Experiencia
He tenido numerosas experiencias con psilocybes, mayormente con stropharia cubensis, siendo esta una de mis drogas preferidas.
Alrededor de 1 año antes de la experiencia que contaré a continuación, tuve la oportunidad de tomar ayahuasca (combinación peganum harmala-psychotria viridis).
Esa experiencia fue muy interesante y decidí entonces probar la combinación psilocybes-harmalina que, por otro lado, fue la primera ayahuasca (propiamente psilohuasca) que preparé e ingerí en soledad.
Preparé entonces una infusión de peganum harmala (alrededor de 3 o 4g) y unos 2 g de psilocybes cubensis secos.
A las 19:30hs tome la harmalina (aprox 2g) y acto seguido ingerí 1g de cubensis.
Coloque una sesión especialmente preparada de música y me relajé acostado en la oscuridad.
Pasaron unos 50 minutos y solo sentía la actividad de la harmalina. (poco evidente por sí misma). Juzgando que no era suficiente decidí tomar el resto de harmalina (1g más) y 0,5 g más de psilocybes.
Esperé otra media hora y no podía definir si estaba claramente colocado; decidí entonces tomar 1gr de cubensis para aumentar el efecto. (En ese momento completé la dosis total ingerida de 3g de peganum y 2 g de cubensis).
Luego de ½ hora de esta última ingestión comencé a percibir con claridad el efecto psicoactivo. Eran las 21 30hs y habían transcurrido 2 horas desde la primera ingestión.
La primera manifestación fue como una súbita presencia que se colocó frente a mí. No me refiero a un objeto externo en mi visión sino a una sensación de compañía, como si los cubensis hubieran dicho “estamos aquí”
Luego visualicé (con los ojos cerrados) un mandala giratorio y cambiante. Tenía colores violetas, azules y rojos, con formas complejas y claramente definidas.
Al cabo de un tiempo esta imaginería psicodélica geométrica dejó paso a visualizaciones de espacios y ambientes más típicos de mi experiencia con ayahuasca. Una visión ambiental, con aperturas de escenarios amplios y sobrecogedores, tan visuales como emocionales.
Así transcurrió aprox 1 hora. Disfrutando y explorando estos ambientes y escenarios. Tan pronto abriéndome a la contemplación de un universo gigantesco como sumergiéndome en la infinitud de un punto diminuto.
Luego, aprox a las 23 hs hubo un vuelco en el colocón: la aparición de dos personajes (arquetipos, espíritus, imagos intrapsíquicas, llámelos cada uno como quiera)
Entre los abundantes dibujos de colores comenzó a dibujarse la imagen de un rostro. Un rostro de mujer increíblemente bello conformado de diminutas e incontables formas psicodélicas, todas ellas agrupadas con la forma de una cara. El conjunto era como una máscara veneciana.
Este rostro dio paso a la visión total del cuerpo de este ser (una mujer) y luego apareció su compañero (un hombre). Sus pieles eran doradas y luminosas y sus cuerpos estaban constituidos de millones de pequeñas figuras de colores en continuo movimiento. Como ataviados de brillante harmalina y cuidadosamente adornados de fractales psilocibínicos.
Juntos me mostraron los más increíbles paisajes. Rostros de otras épocas. Lugares sin tiempo.
Con la música de Ozric Tentacles, dibujaron una fiesta de placeres y misterios, una fiesta tan divertida como sobria.
Me enseñaron espacios secretos, puntos fundamentales de mi historia y mi existencia, trazando luego el mapa de un delirio de placer con destino a la fuga del sentido.
No vale la pena pedirle a las palabras la tarea imposible de esta descripción; solo señalar que fue fantástico y que éste fue solo el comienzo.
Mi sensación final de la experiencia fue la de un acompañamiento, la de una guía por escenarios insólitos por parte de mis compañeros psilocibínicos. Escenarios donde lo interno y externo se mezclan hasta el punto de confundirse y dar paso a una nueva sensación de espacialidad. Escenarios de mi mente? Escenarios del mundo objetivo? Donde está el punto divisorio? Creo que éstas preguntas me dejaron mis compañeros psilocybes.
A las 23:30 quise ir al lavabo y me costó muchísimo caminar, mis piernas estaban débiles y mis cálculos espaciales eran pésimos, muy torpes. En ese momento estaba sumamente colocado.
Entre las 24hs y las 2 am fui experimentando las clásicas subidas y bajadas del efecto psilocibínico. Por momentos no tan colocado y seguidamente un tremendo colocón.
Estas subidas y bajadas fueron reduciéndose dejando paso a un curso de pensamientos y sentimientos difícilmente categorizables.
A las 2:30hs di por terminada esta increíble experiencia.
Comentarios.
Quisiera trasmitirle a quien realice esta experiencia que el tiempo del efecto del cubensis con harmalina demora unas 2 a 3 hs en llegar a su punto culmine. Quien se apresure en tomar mas de lo necesario se expondrá a un largo y muy fuerte colocón.
En mi experiencia llevó unas 3 hs llegar al efecto pico.
Como conclusión de esta primera experiencia diría que es recomendable tomar 2g de cubensis e ir ingiriendo la harmalina a intervalos de 1h hasta las 3 hs de la primera ingestión.
Interactúan perceptiblemente psilocibina y harmalina?
Respecto a la interacción (en cualquier sentido que sea tomada, sinergia, potenciación) considero que es existente sin lugar a dudas.
Se extiende la duración de los efectos, así como también la intensidad de la psilocibina.
Respecto a la cualidad psicodélica de la experiencia considero que en ese plano las diferencias existen pero son muy difíciles de establecer.
De todas manera las combinaciones harmalina-dmt difieren en mayor medida con la dmt aislada que la combinación harmalina-psilocibina con la psilocibina aislada.
El “efecto ayahuasca” podría decirse que no existe en la combinación harmalina-psilocibina, al menos en la forma y cualidad de interacción que se manifiesta en las combinaciones harmalina-dmt, o harmalina 5-meo-dmt
En el caso de la interacción harmalina-psilocibina la conceptualizaría como una potenciación donde, sin estar ausente del todo, el efecto sinérgico desempeña un papel menor.
lunes, 30 de junio de 2008
Farmacopoesía

Pero es difícil en una tarea de este tipo lograr diferenciar lo personal de la sustancia, lo que se manifiesta en mí por ella y lo que se debe solo a mí.
Mas aún, veo que nada de eso es posible.
Lo que se manifiesta es un juego de partes, una unidad indisoluble. Lo que se manifiesta de ella en mí solo sucede en mi cuerpo, como el encuentro de dos amantes. Como un beso.
Esos millones de moléculas, entran y fluyen líquidamente por mi cuerpo. Desencadenando multitudes de relámpagos, millones de contactos orgásmicos. Organizando ríos de activación, flujos, mareas de potenciales eléctricos que continúan como avalanchas y configuran de una manera única e irrepetible ese momento, esos billones de encuentros tan ansiados.
Es imposible separar cada aportación. Sería como tratar de desmenuzar el amor en diferentes movimientos pendulares; como reducir el sexo a un roce genital.
Esas simples estructuras bellamente nitrogenadas, enlazadas en un abrazo carbónico, ostentando como pendientes mundos circulares de oxígeno, universos tumultuosos de fósforo y sulfuro. Atrayéndose polarmente como osos blancos envueltos en mantas circulares de energía.
Cómo describir ese contacto mágico? como atribuir el efecto que provocan a un solo punto? Cómo ignorar que la presencia distante, el ansia, la particularidad y unicidad de ese momento también excita y origina?
Indudablemente no existen dos términos aislables. Indudablemente los signos que usemos para tal separación dejarán su marca indeleble de asepsia fría. De eterno retorno a la fuente de la pérdida. Un seguro desconsuelo de metodología.
Quizás la única descripción que me conforme sea artística, poética, sensual.
Quizás solo así, dejando que las palabras se enlacen polarmente como osos blancos, disfrutando de su roce y su compañía, liberándolas de toda utilidad y dirección. Quizás así puedan transmitir ese inabarcable momento de sensorialidad y configurar como un instante estético este diminuto universo de cristal
lunes, 26 de mayo de 2008
Psiconautica 5 Yerba Mate

Sustancia: Cafeína
Preparación: La experiencia me dice que la temperatura del agua es fundamental, no sólo en el logro del sabor sino también en la extracción de la cafeína. Sabor y acción farmacológica tienen una unión indisoluble en la yerba mate; una unión que hace imposible o muy difícil diferenciarlas, tendiendo un puente de continuidad entre placer gustativo y disfrute farmacofílico.
En la ingesta podemos señalar dos momentos diferentes: el primero comienza con la ingestión de los primeros sorbos y provoca un alivio de la abstinencia (o deseo) gracias a la degustación del sabor y la anticipación del efecto al que éste sabor está asociado. El segundo momento corresponde a la liberación gradual de cafeína y su acción farmacológica.
A diferencia del café, la yerba mate (tomada con el cacharro “mate” y bombilla) permite una liberación más gradual y prolongada de la cafeína, por lo que el efecto estimulante sobreviene dentro de los primeros 30m y no instantáneamente como en el caso del café.
Experiencia:
Me siento a tomar mate y escribir. A los 3 o 4 minutos siento la llegada de la cafeína, es mas suave que el café, lo que permite encauzar o dirigir la experiencia en mayor medida.
Los pensamientos van tomando un matiz positivo, siento energía y disponibilidad de hacer muchas cosas. Ocasionalmente me levanto para hacerlas, pero en esta oportunidad intento llevar el colocón a un estado introspectivo.
La cafeína provoca sensaciones de placer, no tan pronunciadas como en el café, pero mas constantes y extendidas al conjunto del cuerpo.
También una elevación del estado anímico que se traduce, en mi caso, en una confianza para hacer cosas y ejecutar proyectos. Esta confianza no tiene ningún matiz maníaco como sí podrían tener la cocaína, o las anfetaminas y metanfetaminas en algunos momentos, sino que la sensación de potencialidad ejecutiva no se despega demasiado de la probabilidad de efectivamente hacer las cosas que uno planea.
Comentarios.
Ya se ha comentado en otros lugares la identidad entre mateína y cafeína. Hecho que nos señala la decisiva importancia del método de administración en la farmacodinámica y farmacocinética de una sustancia y en el efecto subjetivo o psicoactivo que ésta puede provocar.
La liberación paulatina de cafeína que permite el mate (tomado en el cacharro) da una cualidad muy distinta a la experiencia, lo que a ojos del farmacófilo podría significar otra sustancia similar pero distinta. Quizás de ahí surge el equívoco de llamar a la droga del mate “mateína”.
Hasta donde yo sé, se desconoce la presencia de algún otro alcaloide o sustancia psicoactiva en el mate que pudiera provocar las variaciones subjetivas
Por otro lado, no es de subestimar la importancia de diferentes componentes de la yerba mate, sobretodo en lo que concierne a los abundantes elementos vitamínicos que podrían jugar un papel decisivo en el metabolismo y administración de la energía cafeínica.
Adicción al mate.
Cuando hablamos de adicción al mate debemos hacer algunas matizaciones. (acto de aclarar cosas cuando uno toma mate).
En primer lugar debemos despegar al mate de su principio activo (la cafeína), y esto por la razón antes comentada de que la forma de administración no es indiferente al efecto farmacológico global.
Dicho esto debemos señalar entonces que la cafeína es una sustancia que provoca un acostumbramiento físico particular que implica que ante la interrupción de su consumo el usuario tenga algunos efectos desagradables. (temblores, dolor de cabeza, mal humor)
Por otra parte la cafeína también manifiesta un alto grado de tolerancia y suele ser administrada en cantidades crecientes.
Ahora bien, estos efectos farmacológicos son mucho menos manifiestos en el consumo de yerba mate que en el café y no llegan a un umbral que el usuario califique normalmente como adicción sino como un deseo mas o menos intenso.
Igualmente los tomadores de mate no suelen aumentar significativamente la cantidad de consumo en la medida que los tomadores de café lo hacen, manifestando incluso rechazo ante las dosis mayores a las acostumbradas.
Por último llegamos a lo que a mi juicio es el elemento de mayor adictividad del consumo de mate y que es compartido por el tabaco en cigarro, la marihuana en porros y el comer compulsivo: la succión y actividad oral.
Es este elemento el que mayor potencial de dependencia y consumo compulsivo presenta independientemente de la sustancia consumida. Ha sido este elemento el que en mi experiencia personal más me ha costado al abandonar el hábito de fumar tabaco y porros, o en mi consumo excesivo de comida.
Sobre este elemento tiene el mate una gran ventaja sobre otros métodos de consumo de cafeína: es posible cebar el mate sin renovar la yerba y así seguir succionando y manteniendo la actividad oral sin tener que incrementar la cantidad de cafeína consumida.
Drogas a los niños
Es muy común dar mate a los niños en los países donde éste se toma. (Al igual que café en otros)
Por lo general suele darse "mate cocido" que es una infusión preparada con yerba mate y de menor concentración y que los niños suelen consumir con gusto y azucar.
Con la edad los sujetos suelen ir decantando hacia preparaciones de mate mas poderosas y generalmente sin azucar, aunque esto no es una regla absoluta.
Se considera que no es bueno darle demasiada cafeína a los niños y por lo generalse tiene encuenta su mayor sensibilidad ajustando cada persona su dosificación y periodicidad.
Psiconautica 4 Diazepam

Diazepam
Vía: Intramuscular
Dosis: desconocida (supongo dosis media)
Contexto: Hospital, espasmos musculares dolorosos.
Estoy en el hospital, sufro una terrible contractura con espasmos musculares increíblemente dolorosos en la zona del cuello.
El dolor me inmoviliza, lloro de impotencia. Estoy acorralado por el dolor.
Una enfermera (no recuerdo nada más de ella) se acerca y me administra una dosis intramuscular de diazepam.
Nunca esperé tanto un pinchazo.
En la medida que el diazepam penetra en mi circulación el dolor se atenúa transformándose gradualmente en un gran placer.
Las endorfinas vienen en mi rescate. Una ola de alivio y placer inunda mis tejidos, todos mis músculos tensos se relajan.
El mundo esta lejos. Cada vez más lejos. A una dimensión de distancia.
Todo lo externo se aleja suave y progresivamente, solo queda un núcleo indefinido, una dispersión de placer cobre la cual toda sensibilidad se corporiza.
Estoy feliz. Aliviado de mi terrible dolor que ya es un recuerdo lejano.
Pasan 10 minutos y dicen que me levante, que tengo que irme. La exploración de esta sensualidad no es relevante desde un punto de vista médico. Sólo les importa la queja llorosa del dolor en su mecánica de alivio. Les digo que no, que me dejen 5 minutos mas. Necesito experimentar este placer.
Vuelvo a casa y me acuesto en un sofá. Me fumo un porro de maría y el colocón recobra potencia. Esta vez el placer es mayor y menor la relajación muscular pero… ¡por dios! ¡que placer! Tanto como antes dolor. Olas de energía me envuelven como una manta y circulan por mi cuerpo. Sin diques, sin bloqueos ni murallas contra la sensibilidad.
domingo, 11 de mayo de 2008
Todos tienen Razón
“Todos tienen razón”. Dijo Wilhelm Reich.
“No!! NO PUEDE SER. No puede ser verdad!”
“Todo lo que hacemos lo demuestra, lo hace insoportable. La manera en que todo sucede”.
“Las cosas funcionan o no. Las naves vuelan o se caen”
“Hay UNA forma, UNA sustancia. UN elemento y diferentes visiones; y cada visión tiene su parte de verdad, pero razón superpuesta, indeterminación de lo real? No.”
“¿Existencias incomposibles, existencias no conmensurables? No.”
“Paralelas, transversales, opuestas o dialécticas… aún compartirían dimensión. Seria interiorizable bajo una unidad” “Puede ser..”
“Inalcanzable sí, pero no indeterminada. Ni inefable.”
Lo real, aquello que designamos como compartido desde todos los puntos y perspectivas soportables; se completa en el afuera.
Todos podemos tener razón con proposiciones contradictorias sobre el mismo objeto porque el objeto se completa en el afuera, las inferencias caen bajo la atracción de ese agujero negro, de ese centro in/gravitarorio de todas las causas y esencias
La locura y la falacia se aúnan y entrelazan con la verdad en una torsión de la frecuencia existencial de cualquier objeto. (¿materia o energía?)
Toda afirmación es cierta porque existe. Plena dimensión del pensamiento.
¿Pero la perspectiva no afirma un existente desde el cual se observa; en el cual uno se ubica?
Sí, pero la percepción es infinita y el entendimiento es limitado. ¿Donde está el átomo, que es una solidez, donde está el objeto?
Se cae, filtra infinitamente, siempre inaprensible, inefable.
Y ese allí, ese allí esta justo en el borde del silencio, la tenue inexistencia que afirma su presencia indubitable.
Aquello que debemos deshilar cuando pensamos.
sábado, 12 de abril de 2008
Lo más profundo es la piel
“Extraña postura, sin embargo, la que valora ciegamente la profundidad a expensas de la superficie y que quiere que lo superficial signifique, no de vasta dimensión, sino de poca profundidad, mientras que profundo signifique por el contrario de gran profundidad y no de débil superficie. Y sin embargo un sentimiento como el amor se mide mucho mejor, me parece de ser posible medirlo, por la importancia de su superficie que por su grado de profundidad…”
Michel Tournier Vendredi ou les limbes du pacifique
“No te fíes de las apariencias, ni de la primera impresión”. “La primera impresión no es la que cuenta”. “No te fíes de los desconocidos.”
Es una frase recurrente, un axioma relacional.
Sin embargo creo, (llevado, en un principio, por un razonamiento puramente inductivo basado en mi experiencia); absolutamente lo contrario.
Cuando vemos a alguien por primera vez, cuando no le conocemos; abrimos nuestra percepción de una manera extensa e infinita.
Todavía (y aquí toda rapidez de aprendizaje y cierre comprensivo se relativiza y pierde su importancia) no hemos encerrado nuestro sentido en una representación. Las convenciones aún no han puesto el marco, el cierre casi-definitivo a nuestra percepción.
Esta presencia aún es pura superficie de contacto. El rumor de cada partícula indeterminable de su existencia resonando en la nuestra.
Aún no es hombre ni mujer, ni negro ni blanco, ni rico ni pobre, ni vecino ni extranjero; aún es un devenir sin sustancia ni atributo asignable.
¿En cuánto tiempo sucede esto? ¿Es medible, mensurable? O mejor dicho ¿qué nuevas máquinas tendremos que desarrollar para ponernos al día de esta velocidad? .Podemos atrapar el devenir y hacerlo atributo? ¿Llevar el verbo al adjetivo, o al sustantivo? Seguramente, pero qué dimensión de negatividad se abre en el proceso?
Las máquinas sociales establecen sus límites, “Lo conozco hace mucho tiempo” “Sé qué piensa” “Sé quien es mejor que nadie” “Ya no eres un niño” "Lo comprenderás cuando seas mayor"
Pero, fundamentalmente; las máquinas sociales establecen una ética de la profundidad. Una dinámica de la percepción y la atribución. Y esta dinámica, el resultado de esta dinámica, no es la respuesta a: ¿Qué sientes respecto a él/ella? sino la dimensión de toda respuesta posible, los parámetros que han de ponerse en juego para dar una respuesta: “Sabrás quién es cuando hallas vivido un tiempo con él” Debemos zambullirnos en un espacio de profundidad que niegue, que aplace la percepción y la deslice hacia el atributo. Que aplace y minusvalore, por supuesto, porque esta ética tiene su dimensión moral. Y ésta es, claramente, su dimensión coercitiva. El corte de la percepción.
domingo, 6 de abril de 2008
Fragmento de "Lsa y El pensamiento del afuera"
No encontramos, nos vemos lanzados constantemente a la infinitud de un espacio abierto, a la blancura de un sentido colosal, ínfimo, quiero decir… maravillosamente insignificante.
Cómo quisiéramos llenarnos de esta inmensidad; hacer nuestra y atrapar eternamente esa luz en nuestro pecho; no olvidar nunca la singularidad estremecedora de esta percepción y empapar hasta la más minúscula fibra de nuestra intimidad de esta emoción oceánica, de esta preciosura mas allá de todo nombre.
domingo, 30 de marzo de 2008
Psiconautica 3. Experiencias de Cristal. MDMA?

125 mgs cristalizados: 1 toma oral.
Discoteca amplia, sin humo, poca gente, música intensa y bonita.
Comienzo a sentir los efectos alrededor de 35 min de la toma. Una leve sensación de hormigueo electrico y placer.
A los 50 minutos , después de movilizarme subiendo una escalera, tengo una sensación de subida, de una ráfaga de aire claro y limpio dentro de mi cabeza y una leve sensación de mareo.
Esta sustancia me proporciona una sensación agradable de cercanía con la otra gente. Es muy placentera la sensación táctil.
Por otro lado la misma sensación táctil se vuelve tensa cuando no tengo una sensación agradable de esa persona.
Siento la clara relación entre afectuosidad y contacto físico, una unicidad sensorio-emocional.
A la 1 ½ hora el efecto se ha desarrollado por completo. No he sentido demasiado insigth del mismo, quizás por la situación personal y el ambiente.
La música es muy poderosa y me siento inmerso en la misma. Siento agudizada la percepción auditiva, hasta el punto de molestarme un poco la potencia del sonido.
A las 2 ½ horas tengo un punto de inflexión en el estado emocional. (Comienza la bajada del efecto cumbre. Éste es el momento mas importante del efecto del Mdma y compuestos similares)
Voy hasta el baño, ahí la música desaparece y en ese momento siento una profunda desconexión con el lugar, la gente bailando, mi misma sensación de estar ahí.
Me siento un poco sorprendido y preocupado por esa sensación.
Al mismo tiempo esa sensación no me resulta del todo extraña, en ese momento comienzo a hacer una relectura de mis pensamientos y sensaciones de estos días.
Me siento como en un punto en blanco, como en un nuevo principio. Con la posibilidad de reconsiderar distintos pensamientos, de reordenar los filtros perceptivos de estos últimos días, dejando pasar, hacer conscientes sensaciones de las que no había hecho mucho caso.
Recuerdo un sueño de estos días y la capacidad de insigth es tremenda, el texto del sueño se despliega antes mis ojos y cada palabra horizontal y secuencialmente desplegada (como cualquier sgte) conforma verticalmente otro texto.
Otro texto que se ordena y que se compone de pensamientos diurnos, reflexiones, sensaciones apenas conceptualizadas.
Siento una capacidad nunca antes desarrollada de integrar en mi conciencia nuevos elementos discursivos y emocionales. El nuevo texto así desarrollado está compuesto de una manera mas amplia.
Lentamente, a medida que voy integrando estas sensaciones, la sensación de realidad vuelve a construirse. Lo positivo es que casi voy escogiendo a placer los elementos que la constituyen.
La bajada es buena, suave y con una sensación de satisfacción.
Esta sustancia proporciona también una sinceridad espontánea y me dirige a las cosas que realmente me interesan.
Es intelectualmente muy poderosa, otorga una gran capacidad introspectiva, dejando sorpresivamente ante puntos fundamentales.
Requiere un esfuerzo emocional de apertura que por ella misma no facilita.
No he notado efectos visuales importantes que no pudieran adjudicarse a la música.
Luego de el efecto cumbre de alrededor de 3 horas (un pico a las 2 horas), la sustancia tiene una presencia estable, con una bajada muy gradual, que culmina en unas 7 horas de la toma inicial, momento en que me voy a dormir.
El día después aún se advierten sus efectos. Y aún al las 48 horas los efectos de la marihuana solo potencian el del cristal.
No hay problemas de sueño, solo un leve dolor de cabeza si me levanto antes de dormir 8 horas.
La dosis media para una persona de 80 kilos la colocaría en 90/110 mgs, comenzando algunos efectos secundarios de tensión mandibular, movimiento oculares rápidos y leve hipertermia a partir de esa dosis. (Expresados en 100mgs para una mujer de 48 kilos y en 120 mgs para un hombre de 80 kgs)
Psiconautica 2. Respiración holorénica
Mi habitación. Solo. Música al final.
Hoy probé la Respiración holorénica, ver:
http://www.etnopsico.org/index.php?option=content&task=view&id=38
Método de respiracion rapida inspirado en una técnica respiratoria de yoga y desarrollado por el psiquiatra Stanlislav Grof y el psicólogo y antropólogo catalán Josep Fericglia.
No tengo muy claro si me colocó como se supone o fue algo un punto mas abajo.
Supuestamente los ritmos respiratorios deben ser sostenidos 5 a 10 minutos y lograr eso me costaba mucho, sobretodo al principio. Luego logré ritmos rápidos de 3 min aprox. con 1 minuto o 30 segundos de descanso
Es raro porque cada vez cuesta mas pero también cuesta menos.
Luego de 30 minutos sentí un hormigueo en la piel de la cara, las manos y los brazos; también sensaciones abdominales difíciles de categorizar y algún pequeño calambre.
Seguí un poco más ( 3 minutos), luego ya no pude mantener los ritmos y dejé empezar el colocón en ese punto.
Ahí comienza el período de apnea con su correspondiente compensación de dióxido de carbono, y ése es el momento del efecto psicoactivo.
En el plano físico, se me hacia imposible seguir guiando la respiración (estas cansado de forzarla y pierdes el control voluntario) y quedé respirando muy levemente. (quizás hubiera podido forzar la respiración un poquito más, pero no mucho)
Mentalmente, empecé sentir una activación difusa en diferentes partes del cuerpo, algunas molestias y sus relaciones con emociones. (Mi pierna derecha, un calambre que tengo desde siempre y un ansia de control que se manifiesta en tensión constante y provoca el calambre.)
Luego empecé a ver con los ojos cerrados movimientos energéticos, suaves coloraciones amarillas moviéndose, pero una visión descolorida como la de la maría o el hashish; no una visión clara y colorida como la lsd, psilocibina o dmt.
A continuación apareció como una de estas caras-puertas de ayahuasca.
Azul colorida, se formaba y disolvía con las olas de energía. En un momento vi mi cara en esa coloración.
Esa visión era mas ayahuasquera, no geométrica pero con el movimiento rotatorio de principio y desenvoltura del lsd.
Eso duró unos 10 minutos, luego una relajación profunda de 15 min mas y luego ya volví a un estado muy normalito.
Si la respiración fue correctamente lograda y eso es todo, no es muy poderosa. Si le falto un punto de quiebre como se supone, puede ser mas interesante
Igualmente creo estar acostumbrado a viajes mas intensos.
La volveré a probar.
A los 40 minutos tomé mate y comí un sándwich que me ha caído bastante pesado hasta el momento. (a 1 h de la respiración).
Mejor no comer hasta un rato después.
viernes, 21 de marzo de 2008
Anything but gratitude. American Beauty
I had always heard your entire life flashes in front of your eyes the second before your die.
First of all, that one second isn t a second at all.
It stretches on forever, like a ocean of time.
For me it was lying on my back at Boy Scout Camp watching falling stars. And yellow leaves from the maple trees that lined our streets. Or my grandmother s hands and the way her skin seemed like peaper. And the first time I saw my cousin Tony s brand-new Firebird.
And Janie, and Janie... and.. Carolyn.
I guess I could be pretty pissed off about what happended to me, but its hard to stay mad when there is so much beauty in the world.
Sometimes I feel like i seeing it all at once and its too much. My heart fills up like a balloon that s about to burst.
And then I remember to relax and stop trying to hold on to it.
And then it flows trough me like rain, and I can t feel anything but gratitude for every single moment of my stupid little life.
You have no idea what I m talking about, I m sure.
But dont worry....
You will someday
miércoles, 12 de marzo de 2008
Algo de Ulises. James Joyce
miércoles, 6 de febrero de 2008
Shulgin y Lacan
Acompáñame en un pensamiento.
Comprende la estupidez de las objeciones. Aquí, donde se trata de seguir una línea, un dibujo que se desarrolla en su propia dimensión.
Esto es solo un acontecimiento que se presenta. Un suceso más de lo existente.
Las objeciones; sus puntos obscuros; sus ausencias y contradicciones no tienen mayor importancia aquí, en este centro impreciso de tu mente. Pensamiento que se manifiesta como una voz que crees venir de estas líneas, como si ellas hablaran, como si ellas fueran algo por sí mismas. Como si el insignificante dibujito de estas letras fueran el origen de tu percepción.
Comprende la estupidez de las objeciones. Aquí se trata solo de presencias; aquello que falta es el infinito mismo de todo lo que eres capaz de pensar.